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Motivos por los que Israel no salió del desierto: 1 - La queja

Notes & Transcripts

Introducción

El pueblo de Israel estaba en el desierto. El desierto no era el lugar que Dios había planeado para esta nación. Era el paso, el camino que tenían que transitar para llegar a la tierra prometida. Era sólo una circustancia transitoria. Pero para la generación que salió de Egipto se convirtió en una situación permanente. De todos los que salieron de la esclavitud, sólo llegaron dos: Josué y Caleb. El resto del pueblo murió en el desierto. Y sólo entraron sus hijos guiados por Josué.

¿Qué pasó para que una travesía transitoria se convirtiese en permanente? ¿Qué fue lo que sucedió para que un viaje no demasiado largo se convirtiera en un viaje de por vida? En los próximos domingos vamos a estar analizando las causas por las que esta generación no logró completar el viaje. Pero antes recordemos:

  • El desierto es un lugar transitorio
  • Dios no quiere que permanezcamos en el desierto, quiere llevarnos a tierra prometida

Vamos a empezar a analizar las causas. Y la primera la encontramos en Números 11.1-3: La queja.

Qué son las quéjas

Manifestar disconformidad

Cuando no estamos conforme con lo que tenemos que vivir. No estamos conformes con lo que hemos recibido y creemos que merecemos más

Manifestar resentimiento

Cuando estamos resentidos con alguien o algo, expresamos quejas. No se trata sólo de que no estamos conformes, la queja viene cuando tenemos un corazón resentido.

La queja nos lleva a tener una actitud negativa sobre la vida

Las quejas nos llevan a quejarnos más. Tendremos una actitud negativa y siempre vamos a encontrar motivos para quejarnos de todo lo que tenemos.

Nos quejamos porque no confiamos en las promesas de Dios.

El quiere lo mejor para nosotros. Sin embargo nosotros pensamos que lo que nos ha dado no es lo mejor, no es suficiente o simplemente pensamos que Dios se ha equivocado.

Por qué no podemos quejarnos

Porque tenemeos más de lo que merecemos

"¿Por qué se lamenta el hombre, si está vivo a pesar de su pecado?" (Lamentaciones 3.39, RVR95BTO)

Dios nos ha colmado con sus bendiciones. Lo que merecíamos era la muerte, lo que merecíamos era que Dios ni siquiera nos mirase. Por ello no tenemos motivos para quejas, Él ha sido bueno para con nosotros y tenemos mucho, pero mucho más de lo que merecemos.

Porque al quejarnos de lo que nos da Dios estamos juzgándole a Él

Le estamos diciendo que no está bien lo que ha hecho. Le estamos diciendo que no nos ha dado lo mejor. Cuando en realidad, como decíamos antes tenemos mucho más de lo que merecemos. Sin embargo al quejarnos, expresamos que según nosotros tenemos menos de lo que merecemos.

Causas de las quejas

"Codiciáis y no tenéis; matáis y ardéis de envidia y nada podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, pero no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites." (Santiago 4.2-3, RVR95BTO)

En este versículo de la epístola de Santiago podemos encontrar tres causas que nos hacen tener actitudes de queja:

Codicia

Siempre queremos más. Nunca estamos conforme con lo que tenemos. Por eso todo lo que nos den nos parecerá poco. Podemos conseguir la mejor casa del mundo, el mejor coche, pero sólo lograrán saciar nuestra codicia por muy poco tiempo, días o incluso horas.

Envidia

Nos comparamos con los demás, y valoramos que ellos tienen mejores oportunidades, mejores posesiones,etc. Siempre nos parecerá mejor lo del vecino.

Egocentrismo

Sólo queremos las cosas que nos deleitan, que nos agradan o que siemplemente queremos. No somos capaces de pensar en los que están a nuestro alrededor.

El antídoto contra la queja

¿Qué podemos hacer para no ser personas quejicas? Recordemos que la queja fue uno de los motivos por los que Israel no salió del desierto.

Contentamiento

"Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él dijo: «No te desampararé ni te dejaré»." (Hebreos 13.5, RVR95BTO)

Valoresmo lo que tenemos y estemos contentos con lo que Dios nos ha dado. Contentamiento no es lo mismo que conformismo o no tener aspiraciones. Contentamiento es valorar lo que recibimos de Dios y saber que es lo que necesitamos en cada momento. Es saber vivir en la abundancia, pero también vivir en la escasez.

Gratitud

"Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús." (1 Tesalonicenses 5.18, RVR95BTO)

Debemos aprender a dar gracias en todo. En circustancias que nosotros valoramos como buenas, pero también en las que valoramos como malas. El agradecimiento sincero es un antídoto contra la queja.

Una visión positiva de la vida

"Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia." (Santiago 1.2-3, RVR95BTO)

Para no quejarnos debemos fijarnos en lo bueno y no en lo malo. Debemos fijarnos en lo positivo de una circustancia y no en lo negativo.

Conclusión

Aprendamos a ser agradecidos con Dios, pues si sólo estamos quejandonos nunca saldremos de nuestros desiertos. Confiemos de que Dios nos quiere guiar a una tierra mejor, a una tierra donde fluye leche y miel y vivamos con corazones agradecidos porque sabemos que el desierto es un paso hacia nuestro crecimiento espiritual.

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