Tema:Prosperidad y Mayordomia Cristiana

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PROSPERIDAD Y LA MAYORDOMÍA CRISTIANA
El creyente y sus posesiones.
 Fondo Bíblico: Proverbios 3:9, 10; 8:10-21; 11:2-26; 16:8, 16; 23:4, 5; 28:20, 22.
 Verdad Central: Los creyentes deben considerar sus posesiones Como UN regalo de parte de Dios, y dedicarlas a su servicio.
 Texto Áureo: Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia. Proverbios 3:9,10.
 3. Objetivos Del aprendizaje
 1. Reconocer la responsabilidad que Dios nos ha delegado como administradores de sus abundantes riquezas.
 2. Percibir UN entendimiento bíblico de la prosperidad.
 3. Tomar la determinación de hacer el mejor USO posible de nuestras posesiones.
 4. Hacer una evaluación correcta de las cosas que poseemos y establecer prioridades con relación a ellas.
 Bosquejo general
 I. La naturaleza fugaz de las posesiones
 A. Dinero y posesiones
 B. ¿Qué es la prosperidad?
 C. Lo material es pasajero
 II. El uso correcto de las posesiones
 A. Una mayordomía fiel
 B. La verdadera prosperidad
 C. Los diezmos
 III. Posesiones que perduran
 A. El favor de Dios
 B. La sabiduría celestial
 Introducción
 Los principios de la mayordomía se hallan a través del mensaje tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo. Dios es el Dueño de todas las cosas y recursos materiales y espirituales, no sólo como Creador sino también como Redentor. En el Sermón del Monte
 1 Jesús habló de lo que puede reconocerse como el centro de interés en la vida de los seguidores de Cristo: “Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:21). Después de Pentecostés se notó un gran cambio en la actitud de los creyentes con respecto a sus posesiones. A partir de ese momento hubo una gran manifestación de amor hacia los pobres y necesitados.
 Nuestra fuerza, la inteligencia, los talentos y las habilidades personales, así como nuestra capacidad de adquirir posesiones materiales; todo nos ha sido dado como un regalo de Dios. Como mayordomos de Dios, ahora tenemos la responsabilidad de decidir si hemos de desarrollar nuestra vida y nuestros talentos, o si los derrocharemos con actos imprudentes. Si el Señor nos colmó de todas estas bendiciones es porque está seguro de que podremos administrarlas como es debido.
 La iglesia debe interesarse por ganar almas, más que por recaudar fondos. Una persona que ha sido ganada verdaderamente para el Señor pondrá inmediatamente a los pies de Cristo todo lo que posee. Pablo se sentía responsable de cumplir con la comisión que le había sido encomendada (1 Corintios 9:17).
 Exposición Bíblica
 1. La naturaleza fugaz de las posesiones
 Proverbios 23:4, 5; 27:24; 28:20, 22
 A. Dinero y posesiones
 Pregunta: ¿Cuál es el peligro, si es que lo hay, en desear riquezas, ganar, poseer y gastar dinero, y tener otras posesiones?
 La Biblia trata con mucha frecuencia el tema del dinero y la posesión de propiedades. Dios sabe que este es un asunto de gran interés para todo ser humano. Por eso creemos que es de primordial importancia que el creyente sepa lo que la Palabra de Dios le puede enseñar en este sentido.
 El dinero ocupa un lugar esencial en la vida de toda persona. Todos nos esforzamos por ganar lo más que se pueda; y no hay nada malo en ello. Pero es necesario que tomemos en cuenta todo lo que el Señor nos dice en cuanto a ganar y gastar el dinero. Ningún creyente prospera en su vida de oración, a menos que tome el tiempo necesario para estudiar lo que la Biblia dice acerca de la oración. Nadie puede tener una fe viva si no estudia lo que las Escrituras enseñan acerca de la fe. De igual manera, si queremos que el Señor nos prospere en lo material debemos conocer y obedecer sus instrucciones en cuanto al dinero y otras propiedades. Debemos reconocer que Dios es el que “da el poder para hacer las riquezas” (Deuteronomio 8:18). Es nuestro deber entender en qué consiste la verdadera prosperidad y cuáles son las condiciones para que Dios nos haga prosperar.
 Dios es el Dueño, Señor y Creador de todo lo que existe. David dijo: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan” (Salmo 24:1). Eso significa que Dios creó todas las cosas, y que, en virtud de su obra creadora El es el dueño de todo, incluidos usted y yo (Malaquías 2:10; Hechos 17:28). Dios da a conocer sus derechos de propiedad cuando dice:
 “Todo lo que hay debajo del cielo es mío” (Job 41:11). (Lea también Génesis 1:1; Colosenses 1:16, 17.) Siendo que Dios hizo y conserva todas las cosas, todo lo que existe le pertenece a El. Nosotros podemos poseer una porción de la creación de Dios, pero El es el único Dueño absoluto de todo. Nosotros somos arrendatarios; Dios es el Dueño de cuanto hay en el mundo. También somos administradores de Dios, y se requiere que estos sean hallados fieles (1 Corintios 4:2). Todo lo que tenemos lo hemos recibido mediante la bondad de nuestro Dios.
 B. ¿Qué es la prosperidad?
 Pregunta: ¿Cómo definiría usted la palabra “prosperidad“?
 La palabra prosperidad ha sido objeto de mucha consideración últimamente. Se ha predicado mucho sobre la llamada “doctrina de la prosperidad“, y muchos han quedado confusos y desilusionados. Las palabras “riquezas”, “haberes”, “prosperidady “abundancia” tienen una gran diversidad de significados. Sin embargo, muchos piensan que todos esos vocablos se refieren a posesiones y riquezas; o sea, a una persona materialmente rica. Pero una persona próspera no necesariamente tiene que ser un individuo con grandes sumas de dinero en el banco y poseedor de muchos haberes.
 La palabra “próspero” tiene una connotación de éxito y triunfo en las Escrituras. Ser próspero y tener abundancia es tener lo suficiente para vivir bien y contar con algo más para compartirlo con otros. A Gayo, el creyente fiel, le escribió Juan lo siguiente:
 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2). Esta prosperidad abarca las necesidades físicas, materiales y espirituales del hombre.
 Cuando hablamos de un rico o acaudalado normalmente uno piensa en una persona con mucho dinero, propiedades e influencia. Pero en Proverbios 23:4,5 se nos amonesta en contra de hacer de las riquezas materiales el objetivo principal de la vida. El dios de muchos es el dinero, y por él se desesperan y sienten un hambre devoradora.
 No hay nada malo en que una persona sea rica. El problema surge cuando la ambición por el dinero se convierte en una pesadilla para el individuo. La codicia sí 9ue es un pecado peligroso. Esta es la idolatría de hoy. El amor al dinero distorsiona por completo la visión de la vida y conduce a prácticas pecaminosas y a un distanciamiento de Dios. En la Biblia se amonesta fuertemente contra el hacer de la acumulación de riquezas el objetivo primordial del corazón (Deuteronomio 8:13, 14; Salmo 62:10; Marcos 4:19; 1 Timoteo 6:9).
 Enseñanza práctica
 La parábola citada arriba es la historia de un hombre que dejó a Dios fuera de su vida. Si le hubieran preguntado si creía en Dios, probablemente habría dicho que sí. El no era un ateo teórico sino uno práctico. Era rico en las cosas del mundo, pero pobre en las cosas de Dios. Sus graneros estaban llenos, pero tenía vacía el alma.
 Si se hiciera una encuesta hallaríamos que un alto porcentaje de la gente diría que cree en Dios, lee la Biblia y pertenece a alguna rama del cristianismo. Superficialmente puede decirse que estos son países cristianos. Sin embargo, una mirada más cuidadosa revela que muchos llamados cristianos son como el rico insensato. Creen en Dios teóricamente, pero con sus hechos lo niegan.
 En la iglesia también puede suceder lo mismo. Muchos creyentes lo son solamente de palabra. No hay en ellos una sumisión completa a la voluntad de Dios. En la práctica viven también como el rico de la parábola.
 Una fe válida requiere un rendimiento total a Cristo, reflejado en nuestra manera de pensar y de actuar. Debe haber un cambio radical en nuestras actitudes, motivaciones y prioridades en la vida. Debemos consagrarnos totalmente a El.
 C. Lo material es pasajero
 Pregunta: Mencione algunos pasajes bíblicos que se refieran a la naturaleza fugaz y pasajera de las riquezas materiales. ¿Qué aprendemos de ello?
 No sólo Salomón se refiere a la naturaleza efímera de las posesiones materiales. El apóstol Pablo amonesta a los cristianos a no sacrificarse por adquirir riquezas terrenales (1 Timoteo 6:6-10, 17, 18). Proverbios 27:24 dice que “las riquezas no duran para siempre”. Esta declaración debería ser considerada seriamente por los que sólo piensan en lo material. Ni siquiera el ser hijo de un rey es garantía sólida, porque ningún reino ni ninguna monarquía dura para siempre. Cuando dejemos esta vida no podremos llevarnos las cosas que poseemos. “Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podemos sacar” (1 Timoteo 6:7). (Lea también Job 20:28; Eclesiastés 2:18.)
 II. El uso correcto de las posesiones
 Proverbios 3:9, 10; 11:24-26
 A. Una mayordomía fiel
 Pregunta: ¿Por qué es la mayordomía fiel una evidencia de buenas prácticas comerciales, y de ética y madurez cristianas?
 Siendo que todo lo que poseemos le pertenece a Dios, nosotros no somos más que mayordomos suyos Debemos usar nuestro tiempo, talento y nuestras posesiones como El nos dirija. Si nos concede adquirir riquezas, El tiene todo derecho de indicarnos qué hacer con ellas, ya que todo le pertenece a El. En la parábola de los talentos (Mateo 25:14-80), Jesús dijo claramente que somos responsables delante de El por todo lo que poseamos.
 
Enseñanza práctica
 En Romanos 12:8 se incluye el don de dar entre los dones de servicio que Dios ha dado a la Iglesia a fin de capacitarla para llevar a cabo su ministerio en el mundo. El don de dar se ha definido como la habilidad de ganar dinero y ponerlo junto con otras posesiones al servicio de Dios y el engrandecimiento de su reino.
 Todos conocemos a personas que tienen esa gran habilidad que tantos buscan, conocida como “el toque de Midas”. Todo lo que tocan se convierte en dinero. Hay personas que saben aprovechar toda oportunidad y convertirla en ventajas económicas.
 En el don de dar está incluido el deseo de cooperar para la marcha de la obra del Señor. Los creyentes que tienen este don hallan gran placer en compartir lo que poseen para beneficio de su iglesia. Esto proviene de un corazón generoso.
 Los que han recibido este don, así como la bendición de Dios sobre sus posesiones deben hacer buen uso de las cosas que Dios les ha dado. La iglesia necesita el apoyo personal y monetario de sus miembros; y éstos son bendecidos del Señor cuando ponen en práctica su don.
 B. La verdadera prosperidad
 Pregunta: ¿Qué relación hay entre la mayordomía cristiana y la prosperidad, según la Biblia? ¿Cuál debe ser nuestra razón de dar?
 Las Escrituras enseñan claramente que la voluntad de Dios es que su pueblo sea próspero. Sin embargo, muchos no están prosperando como debe ser. Eso puede ser porque muchos ven la provisión divina como un plan general de bienestar social que no impone sobre el creyente ninguna responsabilidad. Eso quizá ha generado esa filosofía tan común hoy, que pretende recibirlo todo a cambio de nada. Se dice: “Cree y recibe, Y Dios te dará las peticiones de tu corazón.” Pero esta gente no reconoce que las promesas de bendiciones de parte de Dios vienen solamente en respuesta a la obediencia a su Palabra y a la fidelidad en su mayordomía.
 La fórmula para la prosperidad se encuentra bien claramente en Proverbios 8:9, 10. Si honramos a Dios dándole la primera parte de lo que recibimos, El nos prosperará. Muchos no pueden aceptar el hecho de que, dando para el Señor incrementarán sus haberes. Este principio se establece también en Proverbios 11:24-26. La promesa es que los generosos serán enriquecidos “y el que saciare, él también será saciado”. En cambio, “hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza”. (Lea 2 Corintios 9:6-10; Filipenses 4:10-19.)
 C. Los diezmos
 Pregunta: ¿Qué significa el diezmo?
¿Se trata de un fin en sí mismo?
¿Qué lugar ocupa el diezmo en la mayordomía cristiana?
 El ejemplo más antiguo de adoración en registrarse en las páginas de la Biblia fue acompañado por ofrendas de posesiones materiales a Dios. Génesis 4:3-5 nos ofrece una descripción de las ofrendas de los hermanos Caín y Abel. La ofrenda de Abel fue aceptada por Jehová porque estaba de acuerdo con lo que se estipula en el mandamiento relacionado con las primicias del rebaño. La primera mención del diezmo se hace con relación a Abraham, en Génesis 14:17-20. Allí comprobamos que el patriarca le dio los diezmos a Melquisedec, rey de Salem, y sacerdote del Dios Altísimo. Este incidente tuvo lugar antes del establecimiento de la ley mosaica. Jacob también hizo votos cuando se le aparecieron Dios y ángeles, y les prometió dar el diezmo de todo lo que adquiriera (Génesis 28:20-22).
 Cientos de años más tarde, cuando Dios le dio a Moisés la ley para el pueblo, el diezmo formaba parte de ella (Levítico 27:80-32). Dios dijo: “El diezmo será consagrado a Jehová.” Todo lo que el hombre posee le pertenece al Señor, pero el diezmo es consagrado para un uso especial.
 La ley del diezmo no ha caducado. Dios llama “ladrones” a todos los que no traen los diezmos al alfolí de su casa (Malaquías 3:7-10). Jesús no excluyó la ley de los diezmos en el Nuevo Testamento. El dar los diezmos a Dios era una práctica vigente antes de la ley, y el principio de la gracia de Dios no efectué ningún cambio en ella. Por el contrario, Jesús apoyé la enseñanza del diezmo. (Lea Mateo 23:23; Lucas 11:41, 42.) El dijo: “Esto es necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”
 Los diezmos y las ofrendas son para la obra del ministerio. Esto no queda a criterio de cada individuo para que haga lo que quiera. Las instrucciones de Dios son bien claras: “Traed todos los diezmos al alfolí” (Malaquías 3:10). (Lea también Hebreos 7:1-8; 1 Corintios 9:7-12; 16:2.)
 III. Posesiones que perduran Proverbios 8:10-21; 16:8, 16
 A. El favor de Dios
 Si bien “la sabiduría” personificada retóricamente dama y amonesta en estos pasajes, ya sabemos, sin lugar a dudas, que las palabras proceden directamente de Dios. Dios exhorta al hombre aquí a tomar una decisión. El camino señalado por la sabiduría divina no es fácil de seguir, a menos que uno se sujete a las normas bíblicas. Las metas y aspiraciones del mundo consisten en adquirir oro y plata, no la instrucción y la sabiduría de Dios.
 El oro y la plata pueden comprar muchas cosas, pero no lo pueden comprar todo. Por ejemplo, no pueden comprarla salud física y mental. Nadie puede comprar ni un momento de verdadera felicidad aunque posea montones de oro. Sobre todo, ninguna cantidad de dinero es suficiente para comprar el favor de Dios. Y sin la gracia divina, ¿qué valor tiene realmente la vida del hombre?
 El pueblo de Dios recibe instrucciones divinas de la Palabra, impartidas por el Espíritu Santo. Su Palabra nos enseña su perfecta voluntad. Nuestro crecimiento en la sabiduría de Dios sólo es posible si seguimos atentamente sus instrucciones. El creyente sabe cuándo el Señor se agrada de él; cuando su manera de vivir se rige por las enseñanzas de la Palabra de Dios.
 Este tipo de sabiduría no nos cae de repente y sin esfuerzo de nuestra parte. Hay que recibirla de Dios. El nos la ofrece diariamente, pero debemos preparar nuestro corazón para aceptarla. Debemos manifestar más placer y entusiasmo al recibir la sabiduría divina que cuando se nos ofrece oro o plata.
 El mundo está lleno de gente que lucha por ad9uirir fortuna; y muchos la han adquirido. Sin embargo, no son personas dichosas, porque les falta esa gloriosa sensación de contar con el favor divino.
 B. La sabiduría celestial
 Pregunta: ¿Qué posesiones son de mayor importancia para usted en su vida cristiana?
 Es de suma importancia que todo creyente establezca sus prioridades de cómo debe ser, y evalúe las cosas de este mundo de manera apropiada. Job descubrió que no hay riqueza ni fortuna que pueda compararse al hecho de darle a Dios el primer lugar en su vida.
 Salomón aprendió en su temprana edad que siempre que buscaba a Dios El le daba sabiduría de lo alto. El buscó a Dios tan pronto como ascendió al trono de Israel. Por su parte, el Señor está dispuesto a darnos sabiduría, si estamos dispuestos a reunir las condiciones necesarias: amor, estudio y obediencia a la Palabra de Dios. Su Palabra es un verdadero tesoro para nosotros. Jesús dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). Las Escrituras claramente personalizan la verdad. Ella está personalizada en Jesucristo (Isaías 11:2; 1 Corintios 1:24, 30; Colosenses 2:3).
 Enseñanza práctica
 Jesús hizo uso de un buen número de parábolas relacionadas con el dinero y las propiedades. Muchas de ellas giran en torno a las funciones de un mayordomo. El mayordomo era un siervo que casi no tenía propiedades, sino que se dedicaba a cuidar de las posesiones de su señor. En sus manos quedaba la administración de los bienes de su amo, la cual tenía 9ue desarrollar de una manera sabia. Si se comportaba honrada y fielmente, podía estar seguro de que recibiría una recompensa justa.
 La Biblia dice que nosotros también somos mayordomos. Todo lo que está en nuestras manos nos ha sido dado por Dios. Lo que tenemos no lo hemos ganado ni nos pertenecía. El Señor nos lo ha confiado, y somos responsables de administrarlo sabia y adecuadamente para su gloria.
 Nuestras responsabilidades como administradores no se limitan a los recursos materiales sino también abarcan el tiempo, los talentos, las aspiraciones y los afectos. Debemos ser buenos administradores en todas las facetas de la vida.
 ¿Qué clase de administrador es usted?
¿Ve usted sus recursos como cosas suyas, o está consciente de que todo le ha sido confiado por Dios?
 ¿Está usted haciendo uso de todas estas cosas para su propio placer, o para la gloria del Señor?
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LA MAYORDOMÍA CRISTIANA
I. INTRODUCCIÓN A LA MAYORDOMÍA CRISTIANA.
En este estudio, queremos considerar el deber del cristiano en cuanto a la mayordomía cristiana. Dios es el dador de grandes bendiciones, tanto materiales, como espirituales. Al recibir esas bendiciones, el cristiano llega a ser responsable delante de Dios por ellas. Este estudio ha sido escrito para considerar esas responsabilidades.
 
A. ¿QUE SIGNIFICA LA PALABRA “MAYORDOMÍA”?
¿Qué es un mayordomo? Un mayordomo es “uno que cuida y atiende los negocios de otra persona.”
Encontramos un ejemplo bíblico de este trabajo en José, el hijo de Jacob, y mayordomo de la casa de Potifar. (Génesis 39:1-6,8,9) Era responsabilidad de José cuidar y atender los negocios de Potifar.
Como hijos de Dios, somos mayordomos de Dios, responsables de cuidar y atender todas las cosas que Dios nos ha encomendado. (1 Corintios 4:1,2) Somos mayordomos [administradores] de:
 
1. Los Misterios de Dios. (1 Corintios 4:1)
2. El Ministerio y la Palabra de la Reconciliación. (2 Corintios 5:18,19)
3. El Tesoro [en vasos de barro]. (2 Corintios 4:7)
4. Las Finanzas y las Posesiones personales.
5. La Vida – cuerpo, talentos, dones, etc.
Muchos creyentes asocian la frase “mayordomía cristiana” sólo con las finanzas, pero no es así. Incluye a todo lo demás.
B. ¿QUE ES LO QUE ABARCA LA MAYORDOMÍA CRISTIANA?
1. EL CUERPO.
Dios ha dado al creyente un cuerpo físico para ser usado en el servicio del Señor. Su cuerpo debe ser...
a. Ofrecido en sacrificio vivo al Señor. Romanos 12:1,2.
Es tan fácil entregar los miembros del cuerpo a la carne, y vivir en pecado (Romanos 6:12,13a). Sin embargo, Dios quiere que sus hijos entreguen sus miembros a El, como instrumentos de
 
justicia (Romanos 6:13b). ¿Ha entregado usted su cuerpo al control de Dios? Es la voluntad de Dios.
b. Utilizado para la Gloria de Dios. 1 Corintios 6:19,20.
Dios compró al creyente el día que le salvó, con la sangre de su Hijo, Jesucristo. Por lo tanto, el cristiano pertenece a Dios. Es su deber glorificar a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios.
2. LOS TALENTOS.
¿Qué es un talento? Es “una capacidad natural, poseída desde el nacimiento físico, cuyo desarrollo y éxito dependen del esfuerzo propio.”
Algunos ejemplos son: la capacidad de CANTAR, DIBUJAR, MEMORIZAR, y muchos otros más. Dios ha dado talentos a todos los que han nacido en el mundo. Estos talentos deben ser usados para la gloria de Dios. ¿Ha entregado sus talentos al Señor para Su propósito eterno?
3. LOS DONES ESPIRITUALES.
¿Qué es un don espiritual? Es “una capacidad espiritual, recibida en el momento de creer en Cristo, cuyo desarrollo y éxito dependen del poder del Espíritu Santo.”
Cada cristiano posee por lo menos un don espiritual que debe ser usado en el servicio del Señor. (1 Corintios 12:11)
Las listas de dones espirituales se encuentran en tres pasajes bíblicos – Romanos 12:3-8; 1 Pedro 4:9-11; y, 1 Corintios 12:8-10,28-30.
De estas listas, sólo cuatro de los dones no siguen vigentes actualmente – los dones señales de lenguas, interpretación de lenguas, milagros, y sanidades. Los demás todavía están siendo distribuidos a los miembros del cuerpo de Cristo, en el momento de creer en El. Nadie posee todos los dones; el Espíritu Santo los reparte a cada uno según Su voluntad. (1 Corintios 12:11)
Es la responsabilidad del creyente descubrir su don, y usarlo para la gloria de Dios. ¿Sabe cuál es su don? ¿Está usándolo para servir al Señor?
 
4. EL TIEMPO.
Todos nosotros tenemos la misma cantidad de tiempo disponible en el día – 24 horas. Es la responsabilidad del creyente ocupar esas horas en una manera que glorifique a Dios. Sin embargo, muchos desperdician su tiempo. Las 24 horas tienen que ser vividas a la luz de la eternidad. Algún día, tendremos que dar cuenta al Señor por el uso de nuestro tiempo. (Juan 9:4) ¿Está ocupando su tiempo para el Señor?
 
5. LAS FINANZAS (o Las Posesiones).
Dios ha puesto en nuestras manos todo lo que tenemos, tanto el dinero como las posesiones. Todo esto pertenece al Señor, y debe ser invertido u ocupado de tal manera que Dios sea glorificado.
C. ¿CUAL DEBE SER LA ACTITUD CRISTIANA HACIA LAS COSAS MATERIALES?
 
(Lucas 12:15) – “Y les dijo: Mirad y guardaos de toda avaricia (una inclinación desordenada a las riquezas); porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (1 Timoteo 6:6-10)
La actitud del cristiano debe ser: La vida no consiste de las cosas que poseemos. Dios no nos bendice económicamente para acumular cosas para nosotros mismos, sino para usarlas para Su honra y Su gloria. Debemos vivir de tal manera que podamos entregar más para la obra del Señor. POSEEMOS LAS COSAS, PERO LAS COSAS NO NOS DEBEN POSEER. No es pecado tener posesiones, pero sí, es pecado ser poseído por las posesiones. No debemos ser egoístas con lo que Dios nos ha dado. (1 Timoteo 6:17-19)
La responsabilidad del mayordomo puede ser resumida en una sola palabra – FIDELIDAD. (1 Corintios 4:2) – “Ahora bien, se requiere de los administradores (mayordomos) que cada uno sea hallado fiel.” Ricos o pobres, tenemos que ser fieles con todo lo que tenemos. Lo importante no es cuánto uno tiene, sino qué está haciendo con lo que tiene.
II. LA MAYORDOMÍA CRISTIANA – Las Finanzas.
A. ¿CUÁNDO DEBO DAR? 1 Corintios 16:2 – “Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado.”
La mejor respuesta es CON REGULARIDAD. Los primeros cristianos apartaron y entregaron sus ofrendas cada primer día de la semana, (o sea, el domingo). Lo más importante es dar fielmente, y con regularidad.
 
 
B. ¿CUÁNTO DEBO DAR?
 
¿/Cuánto debe dar el creyente/?
􀂙 ¿el diezmo?
􀂙 ¿una ofrenda?
􀂙 ¿el diezmo y una ofrenda?
􀂙 ¿los dos y más aún?
 
Alguien ha dicho que la Iglesia se ha equivocado en la pregunta. En vez de preguntar, ¿Cuánto debe dar el cristiano?, hay que preguntar ¿Con cuánto debe quedar el cristiano?
Quisiera hacer algunas sugerencias.
1. Debemos dar de acuerdo a la medida con que Dios nos haya prosperado. 1 Cor. 16:2 – “…según haya prosperado…”.
Si gano poco, no puedo dar MUCHO; si gano mucho, no puedo ni debo dar POCO. Entregamos al Señor según lo proporcionado por El. Si Dios nos ha bendecido en gran manera, es para que podamos ser una bendición para otros. (2 Timoteo 6:17-19)
No puedo dar lo que no tengo; tampoco debo usar la excusa de la pobreza para no dar lo justo y correcto. Lo que pertenece al Señor es de El. No tengo derecho de gastarlo para otra cosa. (Malaquias 3:6-10)
2. Debemos dar generosamente. 2 Corintios 9:6 – “El que siembre escasamente, también segará escasamente; y el que siembre generosamente, generosamente también segará.”
 
Es imposible dar más que Dios. Si damos mucho, Dios nos devolverá de acuerdo a nuestro sacrificio. Si damos poco, recibiremos poco.
3. Debemos dar con sacrificio.
2 Corintios 8:1-5. (De su profunda pobreza, las iglesias en Macedonia dieron a la necesidad de los siervos del Señor.)
2 Corintios 8:9 (El Señor Jesucristo era rico, pero se hizo pobre para que por su pobreza fuésemos hechos ricos espiritualmente.)
¿Cuándo fue la última vez que usted realmente sacrificó para apoyar la obra del Señor? Dios es digno de todo sacrificio.
4. Debemos dar proporcionalmente.
 
 
􀂙 100 pesos para el que gana 100, es el 100%
􀂙 100 pesos para el que gana 1000, es el 10%.
􀂙 100 pesos para el que gana 10,000, es 1%.
 
Los que ganan poco deben dar el mismo porcentaje que los que ganan mucho.
No hay discusión respecto a CUANTO PERTENECE AL SEÑOR. TODO LE PERTENECE A EL. Tampoco hay una discusión respecto a QUE PARTE debemos darle. DEBEMOS DARLE LAS PRIMICIAS. (Mateo 6:33; Proverbios 3:9,10) Debemos dar al Señor primero, y después, comprar la comida y pagar las cuentas. Si honramos al Señor con las primicias, El honrará nuestra fe, supliendo nuestras necesidades. (Filipenses 4:19)
¿CUANTO DEBEMOS DAR, ENTONCES? (2 Corintios 9:7) – “Cada uno dé como propuso en su corazón.” El corazón redimido hará todo lo posible para mostrar su agradecimiento al Señor.
Hay tres responsabilidades principales:
a. EL DIEZMO.
La pregunta que se escucha muy a menudo es: Si ya no estamos bajo la ley, ¿estamos obligados a dar el diezmo? La respuesta es sencilla, si consideramos dos pasajes de la Biblia en su contexto. Estos pasajes enseñan que el diezmo empezó antes de la ley, y por lo tanto, no se terminó cuando se inició esta dispensación de la gracia. Los dos pasajes bíblicos son:
􀂙 Génesis 14:17-20. (Abraham)
􀂙 Génesis 28:20-22. (Jacob)
Bajo la ley, el diezmo fue obligatorio. Bajo la gracia, debemos dar por lo menos esa cantidad voluntariamente al Señor. La gracia no es la libertad de no dar el diezmo, sino la libertad de dar aún más al Señor.
EL DIEZMO ES SOLO LA BASE DE NUESTRA OFRENDA AL SEÑOR. Al dar el diezmo, sólo hemos empezado a dar. Alguien dijo – “Al dar el diezmo, hemos entregado sólo lo que ya pertenece al Señor. No hemos dado nada todavía de lo nuestro.”
El diezmo es para el sostenimiento de la Iglesia local.
b. LAS OFRENDAS. (Malaquias 3:6-10)
El diezmo es la décima parte de las ganancias; la ofrenda es algo más que el diezmo. (Éxodo 35:20-22,29; 36:4,5)
Vemos entonces, que las ofrendas son obligatorias también. Debemos dárselas al Señor. La cantidad de esa ofrenda es según la disposición del creyente. Hay que dar algo, pero la cantidad depende del individuo.
c. EL SACRIFICIO.
Hay ocasiones cuando debemos realmente sacrificar para la obra del Señor. (2 Corintios 8:1-5) [Las Iglesias de Macedonia]
Pienso que esta ofrenda es completamente voluntaria. Lo que sacrificamos no tiene nada que ver con el diezmo y las ofrendas; es algo aparte – tal vez para una construcción, un siervo del Señor, un misionero, una emergencia en la iglesia...
C. ¿EN QUE ESPÍRITU DEBEMOS DAR? (2 Corintios 9:7)
1. De Corazón. (No por obligación ni por necesidad)
Debemos dar porque queremos hacerlo, y no porque es una obligación. Es una expresión de amor para con el Señor. Por lo tanto, debemos hacerlo con u/na actitud positiva/.
 
2. Con Alegría. (No con tristeza).
El hecho de dar al Señor debe llenarnos de gozo. La Biblia dice que Dios ama al dador alegre. La palabra “alegre” en griego da la idea de “una persona, tan llena de gozo, que casi está riéndose al dar su ofrenda.”
 
D. ¿A QUIÉNES DEBO DAR?
1. A La Iglesia Local. (1 Corintios 16:2)
 
El ministerio de la Iglesia local se sostiene por los diezmos del pueblo de Dios. Todo el diezmo debe ser entregado a la Iglesia local.
2. A Los Pobres. (Gálatas 2:10)
Los que han recibido bendiciones materiales del Señor deben compartirlas con los que no tienen nada. Este principio es bastante claro en las Escrituras. Vemos el ejemplo de la Iglesia de Jerusalén en Hechos 2:43-45.
3. A Las Viudas. (1 Timoteo 5:3,4)
 
Estas son las viudas de la Iglesia que están sin ninguna posibilidad de sostenimiento económico de parte de su familia. El mismo pasaje habla de los requisitos que la viuda tiene que cumplir para ser digna de esta ayuda. La Iglesia es responsable de cuidar de esta mujeres piadosas.
4. A Los Siervos de Dios. (1 Timoteo 5:17,18)
Los que predican el evangelio deben vivir del evangelio. Es la responsabilidad de la Iglesia apoyar económicamente a su Pastor, para que él pueda dedicarse al ministerio de la Palabra y de la oración. A veces, el siervo del Señor tiene necesidades especiales. El creyente puede aprovechar la oportunidad de ayudar a suplir su necesidad.
 
E. ¿CUÁLES SON LOS RESULTADOS DE DAR?
1. Bendiciones Materiales. (Proverbios 3:9,10)
 
No estoy diciendo que el hecho de dar al Señor nos asegura abundantes riquezas. Sin embargo, si soy fiel en este aspecto de mi vida, Dios se ocupará de suplir mis necesidades. (Mateo 6:33; Filipenses 4:19)
2. Bendiciones Espirituales. (Lucas 16:10,11)
Si somos fieles en lo material, Dios ha prometido bendecirnos en lo espiritual.
3. Felicidad. (Malaquias 3:10)
4. Tesoros en el Cielo. (Lucas 18:22; Marcos 9:41)
 
Todo lo que damos y sacrificamos ahora recibirá su recompensa en la gloria. (1 Corintios 3:10-15; 1 Corintios 4:5; 2 Corintios 5:10)
Conclusión:
La Biblia habla mucho en cuanto a la Mayordomía Cristiana. Es nuestra responsabilidad cumplir ser fieles – en todo aspecto, sea del cuerpo, los talentos, los dones espirituales, el tiempo, o las finanzas. ¡Qué Dios nos ayude a cumplir nuestro deber!
 
PREGUNTAS: Estudio de La Mayordomía Cristiana
1. Escriba aquí la definición de un “mayordomo”.
_________________________________________ _________________________________________ _________________________________________
2. Escriba un ejemplo bíblico de un mayordomo. (Génesis 39:1-6,8,9)
_____________________________________________________________________________________
3. Según 1 Corintios 4:1, el cristiano es administrador (mayordomo) de “los ______________ de Dios”.
_______________________________________________________________________________
4. La mayordomía cristiana abarca cinco diferentes cosas. Escríbalas aquí.
a. __________________________
b. __________________________
c. __________________________
d. __________________________
e. __________________________
5. Según Romanos 12:1,2, el creyente debe ofrecer su cuerpo en _______________ vivo al Señor.
6. Según 1 Corintios 6:19,20, el cuerpo y el espíritu del creyente deben ser utilizados para _______________ a Dios.
7. Escriba la definición de un talento. Un talento es ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________
8. Escriba aquí su talento (o talentos).
___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________
9. Escriba la definición de un don espiritual. Un don espiritual es ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________
10. Si usted sabe cuál es su don espiritual, escríbalo aquí. _________________________
11. Cada cristiano posee por lo menos ? don(es) espiritual(es). (Escriba la letra aquí.) _______
a. 1
b. 3
c. 2
12. ¿Cuál debe ser la actitud del cristiano respecto a las cosas materiales?
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________
13. Según 1 Corintios 4:2, ¿cuál es la responsabilidad principal de un administrador (mayordomo)? _______________
14. Según 1 Corintios 16:2, ¿en cuál día de la semana debe el creyente entregar sus ofrendas al Señor? ___________
15. Según 1 Corintios 16:2, el creyente debe dar de acuerdo a la medida con que Dios le haya ________________.
16. Según 2 Corintios 9:6, el creyente debe dar g___________.
17. Según 2 Corintios 8:2, las iglesias de Macedonia ofrendaron de su profunda _____________.
18. Según 2 Corintios 8:9, ¿por qué se hizo pobre el Señor Jesucristo?
_________________________________________ _________________________________________
19. El creyente debe dar las p____________ al Señor. (Proverbios 3:9,10)
20. El creyente tiene tres responsabilidades en cuanto a su ministerio de dar. Escríbalas de las notas.
a. _____________________ (Génesis 14:17-20)
b. _____________________ (Malaquias 3:6-10)
c. _____________________ (2 Corintios 8:1-5)
21. Escriba los nombres de dos personajes bíblicos que dieron su diezmo al Señor.
a. _____________________ (Génesis 14:17-20)
b. _____________________ (Génesis 28:20-22)
22. Verdadero o Falso. (Subraye la respuesta correcta)
El diezmo empezó con la ley de Moisés.
9
23. El creyente puede robar a Dios de sus ____________ y ____________. (Malaquias 3:8)
24. Según 2 Corintios 9:7, el creyente debe ofrendar no con _____________, ni por _______________, porque Dios ama al dador ______________.
25. ¿Quiénes son las personas y cuáles son los ministerios que merecen nuestro apoyo económico como cristianos? Escriba la lista de las cuatro cosas que aparece en las notas.
a. ___________________________.
b. ___________________________.
c.___________________________.
d. ___________________________.
26. Escriba la lista de los cuatro resultados de dar.
a.__________________________________________________.
b. _________________________________________________.
c.__________________________________________________.
d.__________________________________________________.
27. Verdadero o Falso. (Subraye la respuesta correcta)
El cristiano debe dar proporcionalmente.  Verdadero  ____ Falso___
El cristiano debe de dar cuando le sobra. Verdadero  ____ Falso___
El cristiano debe de dar sin voluntad.  Verdadero  ____ Falso___
El cristiano debe de dar por obediencia. Verdadero  ____ Falso___
El cristiano debe de dar por esperando recibir algo a cambio. Verdadero  ____ Falso___
 

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