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Fuérzalos A Entrar

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Notes & Transcripts

FUÉRZALOS A ENTRAR

DIOS NOS PIDE QUE FORCEMOS A LAS PERSONAS A ENTRAR EN LAS BODAS DEL CORDERO

La parábola de las bodas que Jesucristo nos enseña incluye una petición que debemos llevar a cabo con nuestro prójimo, "forzar a las personas a entrar en el reino de Dios"; y debemos entender porqué Jesús usa la palabra "forzar, u obligar" según la traducción.

En épocas anteriores a Jesucristo, la Biblia nos enseña como Dios mismo, a través de diversos modos, fuerza a su pueblo a entrar en su reino y mantiene una batalla por nuestras almas, pero en la parábola de las bodas, recibimos por boca del mismo Jesucristo esa difícil tarea, mas bien un mandamiento. Podríamos decir que corresponde a una actitud para los últimos tiempos en los que podríamos estar, a juzgar por los acontecimientos, pero en realidad ese "fuérzalos a entrar" es parte universal del Evangelio de Cristo, es decir, más nos vale intentar con fuerza que las personas que nos rodean y a las que les predicamos reciban la salvación, porque sus vidas dependen de ello para vida eterna.

Si bien Dios mismo puede hacer las cosas, debemos comprender que el ministerio de embajadores del reino de Dios nos corresponde a toda la Iglesia en el mundo entero. Somos colaboradores de Cristo. La obra de la salvación ya está hecha por Él, ahora nos es hecha esta petición que nos esforcemos los que ya hemos entrado por la puerta "Jesucristo" para que los demás también entren.

Si siguiésemos este texto literalmente, tendríamos que forzar a la gente físicamente para que entrasen en el reino de Dios. Pero veamos la labor espiritualmente.

¿Cómo forzar a las personas a entrar en las bodas de Cordero, para casarse con Jesucristo por la eternidad?

Espiritualmente hablando, la conquista del alma para Dios es narrada en la toma de Jericó en el libro de JOSUÉ,  (ver estudio en esta web),  porque en este estudio vemos claramente como la fe y la obediencia a Dios de aquellos que se ponen manos a la obra, da como resultado la victoria del Evangelio de Cristo en el alma de aquellos a los que se les predica.

Pero no se trata solamente de que entremos en el reino de Dios, sino que permanezcamos sujetos a Cristo mientras estamos en le Tierra, para lo cual tenemos herramientas que vimos en el estudio de la VIRTUD.

Para forzarlos a entrar en las bodas del Cordero, tal y como nos pide Jesucristo, al predicar es necesario asegurarse que han entendido el Evangelio, a ser posible que se arrepientan en el mismo momento de la predicación y que reciban a Cristo en ese instante, porque así estarán ya voluntariamente en manos de Cristo, porque aquellos que no tienen a Cristo viven a expensas del sistema hostil del mundo, de un mundo manipulado por Satanás, que busca no solo su fracaso en la vida y su muerte física, la cual les llegará, sino su muerte espiritual aquí en la tierra y en la eternidad.

La entrada al reino de Dios, este debe ser el anhelo de toda persona.

Para entrar es necesario que haya puerta; la Puerta es Cristo, como lo dice La Biblia y para recibir a Cristo es necesaria la fe en que Él es la Puerta universal, el Camino de la salvación de las almas. Para ello ha de haber  predicación del Evangelio, y si tras esto no quieren entrar... dice el Señor: Fuérzalos a entrar para que se llene mi casa. 

LA PARÁBOLA DE LAS BODAS:

Mateo 22

1Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 2El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; 3y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir. 4Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. 5Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 6y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 7Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. 8Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos. 9Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 10Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. 11Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. 13Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 14Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

Que tremendo,  que Dios mismo nos invite a la eternidad y le rechacemos, en verdad que no podemos hacernos idea de la tristeza de Dios por aquellos que se pierden por que no le aman. Del mismo modo la alegría del Señor es inmensa cuando mira el corazón de aquellos que le aman.

Esta parábola pone de manifiesto que Dios intenta por todos los medios que el hombre se salve y además dándole varias oportunidades. Al final, como no puede ser de otro modo, entran tanto malos como buenos porque en realidad no hay nadie justo sino que lo que nos explica es que lo que es necesario para entrar en las bodas, la vestidura de boda, es decir, la sangre de Cristo, que es la que nos limpia de todo pecado y por cuya muerte tenemos acceso al Padre.

Lucas 14

15Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. 16Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. 17Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. 18Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. 19Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 20Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. 21Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. 22Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. 23Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. 24Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

"Dios convidó a muchos" quiere decir a todos, tanto al pueblo de Israel como a los demás pueblos de la tierra y no solo a los perfectos sino a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos, pues esto somos, pobres en espíritu, mancos en la obra de Dios, cojos al no tener apoyo en Dios y ciegos al no ver su Camino. El Señor me forzó a entrar, y bien que le doy gracias y a ti te digo hermano, ¡Entra en Su reino!

Para ese "fuérzalos" hay varios recursos, unos que haremos nosotros y otros que hará Dios.

 TEXTOS BÍBLICOS:

Esfuerzo

Josué 1

9Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yahweh tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Con este versículo comenzamos a alentar a nuestro prójimo para que no deje de luchar en este mundo enemigo de Dios, confiando en que la mano de Dios estará con él.

Salmo 31

24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Yahweh, y tome aliento vuestro corazón.

Los que esperamos en Yahweh somos exhortados a esforzarnos, y en efecto, aquél que es de Dios sabe que la salvación es gratuita, pero debe aprender a esforzarse para no caer; gratuita para nosotros pero a Jesucristo le costo la Vida . 

Isaías 35

4Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

Dos cosas que destacar: la primera que Dios mismo viene, es decir que cuando vino Jesucristo, le llamaron Emmanuel, es decir Dios con nosotros, la profecía se cumplió. Retribución, no de salvación que es obra suya, sino promesa de fortalecer y mantener en ella a los que se esfuerzan. 

Lucas  13 

24Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.

No podrán porque amarán mas este mundo y al llevar sobre la espalda tanta carga de las riquezas del mundo y de su propio yo, no cabrán por la puerta estrecha. Para entrar hay que venir sin nada, hay que dejarlo todo.

2 Timoteo 2

1Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

 Dios también obra para forzar a los hombres a entrar en Su reino:

Castigo

Deuteronomio 28 bien y mal como consecuencia a la obediencia a Dios.

Job 34

31 De seguro conviene que se diga a Dios: he llevado ya castigo, no ofenderé ya más; 

El hombre que recibe la disciplina de Dios y reconoce que le había sido necesaria, una vez se arrepienta debe hacérselo saber a Dios por la oración con Él.

Salmo 39

11 Con castigos por el pecado corriges al hombre, y deshaces como polilla lo más estimado de él; ciertamente vanidad es todo hombre.

No os apartéis de Dios,  no forcéis a Dios a corregiros, porque Él, como buen Padre, disciplina a sus hijos.

Proverbio 3

11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Yahweh, ni te fatigues de su corrección.

Isaías 10

3¿Y qué haréis en el día del castigo? ¿A quién os acogeréis para que os ayude, cuando venga de lejos el asolamiento? ¿En dónde dejaréis vuestra gloria?

La advertencia de la Palabra de Dios es clara, el hombre debe reconciliarse con Dios. Los mensajeros forzaremos con advertencia del castigo de Dios, porque muchos se convierten de su enemistad contra Dios y le reciben con gozo, para mas tarde agradecer la intervención de Dios en sus vidas. Todos morirán y resucitarán para enfrentarse al juicio de Dios.

 

Hebreos 10

29¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

No hay salvación de vida eterna para aquellos que desprecian la salvación provista por Dios. No hay otra manera de salvarse que por el sacrificio del Hijo de Dios. Y como dice la Escritura ...16el que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere será condenado... Marcos 16:16. Palabras de Jesucristo. 

Liberación

Salmo 32

7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás.

Igual que en la toma de Jericó estas son las armas que Dios nos da para forzar a entrar, el ayuno, la oración y el cántico. Vea la caída de Jericó en el capítulo JOSUE, en el que encontrará, como comenté al principio de este estudio, a los sacerdotes con las trompetas de Dios, tocando durante 7 días para hacer caer sus muros, los muros del alma de una persona que recibe a Cristo.

TRABAJAR

Juan 6

27trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Debemos trabajar para el conocimiento de la Palabra de Dios, donde encontramos Su mente y por la cual es recibido el conocimiento de Dios y de su amor, para que ese amor, en nosotros, de frutos.

Llamar

Isaías 49

...Yahweh me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

Dios nos conoce desde antes de la fundación del mundo y nos ama, como no nos forzará a elegir ir con Él.

Mateo 7

7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Mateo 20

16Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

Llamamiento

2 Tesalonicenses

11Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento.

2 Timoteo 1

9quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos...

Rebeldía

Salmo 25

3 Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

Isaías 66

24Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.

Rebelde

Salmo 107

11 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Yahweh, y aborrecieron el consejo del Altísimo.

Isaías 65

2Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos.

Ya nos lo advierte Dios, somos un pueblo rebelde pero por la oración de muchos es llevada una fuerza de liberación que hace que el preciado sacrificio de Cristo sea aceptado por muchos.

Retribución

Deuteronomio 32

35 Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo su pie resbalará, porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.

Esto es de lo que Dios nos quiere librar.

Sometimiento

Santiago 4

7Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 8Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Temor

Salmo 34

11 Venid, hijos, oídme; el temor de Yahweh os enseñaré.

Salmo 111

10 El principio de la sabiduría es el temor de Yahweh; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre.

El temor de Dios es para salvación. El amor echa fuera el temor, como dice la escritura.

Romanos 3

18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

y para el que quierE, LA VICTORIA

Juan 16

33Pero confiad, yo he vencido al mundo.

El hace la obra, solo hace falta la fe, la cual transforma las vidas y dan frutos.

Apocalipsis 2

7El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

Apocalipsis 3

5El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. 6El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

12Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

21Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

Apocalipsis 12

11Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Apocalipsis 21

7El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

texto bíblico final

1 Juan 4

18En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor.

CONCLUSIÓN

Me dirijo tanto al que predica como al que recibe, por ello exhorto a ambos a ser virtuosos en el camino espiritual por excelencia: la oración.

Los que predican y el resto de los hermanos deben congregarse y poner los nombres de aquellos a los que han predicado, en conocimiento del resto de la Iglesia para que hagan oración por ellos, de manera que roguemos a Dios para que les "fuerce" a entrar en el reino de Dios por amor a ellos, ya que al orar por ellos, hacemos lucha contra las potestades que impiden que sus corazones reciban la fe. Dios nos encarga que oremos en todo tiempo para que Él nos guíe también en esta labor de llevar a las personas a conocer el Camino de la salvación, a entrar en el Reino de Dios y a permanecer en él hasta Su venida.

Los que reciben el Evangelio deben a su vez orar para que Dios les aclare las dudas, les de fe en Su Palabra y puedan llegar a conocerle personalmente para que nadie les engañe, y estén afianzados en el verdadero Camino de salvación, que se les revele Jesucristo, Yah-Shuah  por el Espíritu Santo.

Seamos virtuosos en esta labor, les garantizo que los resultados no tardan en llegar. Dios les bendiga muy grandemente y "fuércenlos" a entrar en el glorioso reino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Yahshuah. La vida de nuestro prójimo merece la pena, Jesucristo dio su vida, ¿no daremos nosotros la predicación, la ayuda y la oración?

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