Notes & Transcripts

 

Como parte de nuestra introducción quisiera también hace referencia a una corriente doctrinal que en un sentido hace este aspecto de la disciplina a un lado y enfatiza la rendición a Cristo como medio de victoria espiritual.

 

Me refiero a que este grupo de creyentes dice que la vida cristiana no es una vida que requiera tanta disciplina ni tanto esfuerzo sino solamente requiere una rendición.

 

Rendirse a Cristo, años atrás esta corriente era muy fuerte y a menudo maestros bíblicos enseñaban acerca de este mensaje en las iglesias y por supuesto al término de cada uno de estos mensajes se animaba a las personas a pasar al frente justamente a hacer eso, a rendir sus vidas a Cristo para disfrutar de una vida cristiana victoriosa en Cristo.

 

Este manipuleo no tiene base bíblica y no está respaldado por un serio estudio bíblico.

 

He visto la frustración que muchos jóvenes o personas tienen que escuchan este mensaje y viven de reunión en reunión rindiéndose al señor o tratando de rendirse al señor sin obtener esa victoria que se promete, lloran algunos, se conmueven, pasan al frente, prometen entregarse al señor totalmente y oran fervorosamente dedicándose o re dedicando sus vidas al señor.

 

Pero nada distinto sucede en sus vidas después de esta rendición, esto todavía existe en algunas enseñanzas evangélicas.

 

La verdad es que en ningún momento la Biblia enseña que el cristiano, el creyente, el hijo de Dios, debe llegar a un punto en su vida en el cual debe rendirse o re-dedicarse al señor Jesús y por supuesto con esto ellos quieren decir que al rendirse descansaremos y que de aquí en adelante de alguna manera Dios va a hacer la obra.

 

Claro que la Biblia nos enseña que debemos vivir en total dependencia en el poder de Dios para nuestra vida, no estamos cuestionando eso.

 

Pero la idea de simplemente sentarnos y sin ningún esfuerzo nuestro rendirnos al señor esperando victoria, este concepto no existe en la Biblia.

 

Hemos estado viendo que la vida cristiana es una lucha, una batalla continua que requiere por tanto tremendo esfuerzo de nuestra parte.

 

Observe otra vez el versículo 10

 

Efesios 6.10-17 (RVR60)
10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

Aquí no existe ninguna noción de pasividad y relax en el señor sino que Pablo nos habla de un máximo esfuerzo.

 

No vemos ninguna instrucción que simplemente nos explica ríndete a Cristo y deja que el peleé la batalla por ti, no existe y sin embargo hay gente que enseña eso. En Tito 3:8.

 

"Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres."

 

Estas cosas son buenas y útiles para los hombres, los creyentes deben ocuparse en vivir una vida piadosa en hacer un buenas obras Filipenses 2:12.

 

"Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,"

Ocuparse, preocuparse, luchar, disciplinarse 2 Corintios 7:1

 

"Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. "

 

Los que se limpian de toda contaminación de carne y de espíritu somos nosotros.

 

No hay alguna exhortación a rendirse al señor en este pasaje.

 

Todas estas referencias nos enseñan que la vida cristiana es una de disciplina y esfuerzo Gálatas 2:20 aquí encontramos un balance,

 

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."

 

 

Pero la vida que ahora yo vivo la vivo por fe en el hijo de Dios, Cristo vive y el poder de Cristo está en mi, pero la vida la tengo que vivir yo, Cristo no vive la vida por mi, fuimos llamados a vivir en obediencia no solamente en un estado de relajamiento y reposo espiritual sin esfuerzo alguno.

 

Esto no está en la Biblia, después de la salvación, fuimos creados para buenas obras Efesios 2:10.

 

"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. "

 

Aquellos que dicen: deje de luchar o ríndete y deja que Dios obre, que es el mensaje que dan estos maestros, están enseñando algo que la Biblia nunca enseña.

 

Esto es algo simplista, es algo errado, equivocado y no estoy cuestionando su salvación pero éste énfasis esta equivocado.

 

En el nuevo testamento los creyentes no somos solamente espectadores somos llamados: corredores, soldados, hacedores de buenas obras, buscadores de santidad, y muchos otros calificativos que nos hablan de una actividad obediente.

 

Dios nos ha dado recursos espirituales para que los usemos, no para que nos guardemos. En la segunda epístola de Pedro 1:3,

 

"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,"

 

Dios, nos dice Pedro, nos ha concedido todo para vivir una vida piadosa, todos los recursos están allí, nos habla del verdadero conocimiento de Jesucristo, aquel que nos llamo para su gloria y excelencia por cual tenemos la salvación.

 

Noten que pedro llama a estos recursos divino poder, incomparable poder el versículo 4 nos dice:

 

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;"

 

Tenemos la naturaleza de Dios en nosotros por medio de Jesucristo, entonces con todo esto, quiere decir que ahora, nos vamos a relajar, vamos a descansar.

 

Tenemos todo lo necesario para vivir una vida piadosa y ahora yo me siento muy tranquilo en mi silla mecedora espiritual y espero que el señor Jesús haga la obra, no fíjese lo que dice Pedro el versículo 5

 

"vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo." (2 Pedro 1.5-8)

 

Debemos esforzarnos, disciplinarnos, que estas virtudes formen parte de nuestras vidas. El versículo 10 dicen entonces:

"Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás." (2 Pedro 1.10)

 

¿Cual es la parte de Dios en la disciplina del creyente? una vez más hay un equilibrio. El nuevo testamento nos presenta un equilibrio por ejemplo en Filipenses 2:12 nos dice el apóstol Pablo.

 

"Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor," (Filipenses 2.12)

 

 

Esa es nuestra parte nuestra responsabilidad pero saben no deja allí Pablo continúa el versículo trece:

 

"porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad." (Filipenses 2.13)

 

El poder es de Dios, el deseo de obedecer también es de Dios, pero los que hacemos la obra de ocupamos de la salvación somos nosotros.

 

Dios obra en nosotros tanto el querer como el hacer pero la exhortación a nosotros es ocuparnos de nuestra salvación, obedecer lo que Dios manda.

 

Fuimos salvados, una vez más, no por obras para que nadie se glorié sino por fe, pero las obras son evidencia, lo hemos dicho tantas veces son evidencias, de que el creyente pertenece a Dios y ha sido transformado.

 

Pablo dice: hemos sido salvados para buenas obras porque somos hechura suya versículo 10 del capitulo 2 de Efesios, creados en Cristo Jesús para buenas obras las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas

 

El deseo es de Dios, el poder es de Dios, aún las buenas obras de alguna manera Dios interviene, pero los que llevamos a cabo esa tarea somos nosotros, los creyentes en Cristo Jesús.

 

Así que no piense usted que si viene a Cristo Jesús ya puede descansar se acabó la batalla, se acabó la lucha, ¿sabe cuando se acaba la lucha? el día que pasamos a su presencia, allí se acabó la lucha, mientras tanto estamos en guerra, es el tema del pasaje que estamos estudiando.

 

La vida cristiana no es una vida pasiva en la que nos rendimos y descansamos la vida cristiana es una vida disciplinada.

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