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Unos a Otros (Parte 1)

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Notes & Transcripts
Primordialmente se identifica la predicación del evangelio como el propósito principal de la iglesia. Y con mucha razón ya que es lo que Cristo nos ordeno hacer.
Mateo 28.18–20 LBLA
18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
.18-
También la iglesia tiene el propósito de proveer ser el lugar en donde los creyentes puedan crecer juntos, y debe ser distinguida por la unidad. Lugar - no hablando del edificio sino de la congregación de los santos.
El creyente es hechura de Dios, diseñado con un propósito especifico.
Efesios 2.10 LBLA
10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Cuando Dios diseño el plan para el creyente, no lo hizo para que estuviese solo o apartado. Dios creo al creyente y lo diseño específicamente para que estuviese rodeado de otras creyentes. El plan de Dios es que haya co-dependencia entre los hermanos. Que seamos literalmente una familia.
Cuando Dios diseño el plan para el creyente,
Después de todo somos hijos de Dios, por eso es que nos llamamos hermanos.
Como hermanos debemos vivir en unidad.
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Meditemos por un minuto en esta unidad…
Nosotros tenemos la costumbre de muchas veces conformarnos o de ser complacientes con hacer lo mas mínimo posible.
Que por lo general cuando vamos a hacer algo pensamos en términos de cuanto es lo necesario hacer, no en términos de cuanto mas puedo hacer. ¿Cuanto tiempo estoy dispuesto a cargar algo?
Esta costumbre de buscar hacer lo menos posible nos puede llevar a tener una unidad superficial. Podemos pensar que la unidad se puede reducir a una simple ausencia de conflictos o desacuerdos.
Pero la verdadera unidad es mucho mas que una ausencia de conflictos o desacuerdos, es la presencia de una armonía genuina. Nos suficiente decir, somos una iglesia unida porque no nos peleamos; debemos decir “somos una iglesia unida porque nos buscamos, nos amamos, nos apoyamos, unos a otros”.
Supongamos que tenemos una familia que nunca pelean, pero que a su vez nunca se hablan.
Ademas en la verdadera unidad habrán conflictos y desacuerdos, lo que distingue esa unidad es como se resuelven esos conflictos.
Debemos admitir que a veces se nos hace dificil
Porque no quieren exponerse a la posibilidad de que los demás sepan quienes son.
Porque no quieren exponerse a la posibilidad de que los demás sepan quienes son.
¿Por que estoy hablando de esto?
Quiero que vayamos a la Palabra y examinemos una serie de mandamientos que rigen la vida en la iglesia.
Porque en la palabra nosotros encontramos una serie de mandamientos respecto
Romanos 12.10 LBLA
Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros;
Afectuosos - philostorgos - amar familiarmente - tiene el sentido de la devoción que existe entre esposo y esposa, padres e hijos. Esta devoción no esta basada en la atracción personal o la conveniencia.
Amor fraternal - philadelphia - el afecto natural correspondiente a la relacion entre hermanos; especialmente a quienes son ahora hermanos en la familia de Dios.
Esto es lo que distingue a los creyentes:
Juan 13.35 LBLA
35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros.
Y es algo que nunca alcanzamos completamente, sino que andamos en constante crecimiento:
1 Tesalonicenses 3.12 LBLA
12 y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros;
1 tel 3.12
Romanos 12.10 LBLA
10 Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros;
Si realmente estamos "dedicados unos a otros en el amor fraternal", casi no hace falta decir que daremos preferencia el uno al otro en honor.
Proēgeomai (dar preferencia) tiene el significado básico de ir antes, o conducir. Pero la idea aquí no es la de ponernos a nosotros mismos ante otros en lo que respecta a importancia o valor sino la idea muy opuesta de dar honra a los hermanos creyentes poniéndolos primero.
Honrar no es halagar, dar alabanza hipócrita con la esperanza de recibir el cumplido o de ganar el favor del honorable. Una vez más, lo contrario está en mente. Honrar es mostrar genuino aprecio y admiración unos por otros en la familia de Dios. Debemos ser rápidos para demostrar respeto, rápido para reconocer los logros de otros, rápido para demostrar amor genuino por no ser celoso o envidioso, que no tienen parte en el amor, ya sea agapē o philadelphia.
La virtud aquí es la humildad, no pensar más alto de nosotros mismos de lo que debemos pensar ().
Pablo lo explica bien en
Filipenses 2.3 LBLA
3 Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo,
Romanos 12.16 LBLA
Tened el mismo sentir unos con otros; no seáis altivos en vuestro pensar, sino condescendiendo con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.
Mientras que a primera vista parecería que Pablo esta aquí hablando de tener una misma manera de pensar, cuando estudiamos el texto en su idioma original, lo que Pablo esta aquí diciendo es que seamos imparciales hacia nuestros hermanos, que no tengamos prejuicios, y que no desvaloremos a los hermanos por posición social, nivel de conocimiento, aun cosas como descendencia cultural, etc.
El punto es que nos veamos a todos como iguales, aunque teniendo diferentes roles y dones, todos compartimos una misma naturaleza en Cristo.
Esto es precisamente lo que Santiago condena:
Santiago 2.1–4 LBLA
1 Hermanos míos, no tengáis vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con una actitud de favoritismo. 2 Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa, y también entra un pobre con ropa sucia, 3 y dais atención especial al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado; 4 ¿no habéis hecho distinciones entre vosotros mismos, y habéis venido a ser jueces con malos pensamientos?
san 2 1-4
Para poder hacer esto no podemos ser altivos, sino humildes, y no podemos ser sabios en nuestra propia opinión.
Romanos 14.13 LBLA
Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.
Romanos 14.19 LBLA
Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.
Romanos 15.7 LBLA
Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios.
No está hablando simplemente de aceptar nuevos creyentes en nuestra comunión con la iglesia, aunque eso ciertamente se incluiría en esta advertencia.
Él está llamando a todos los cristianos a aceptar uno al otro en el sentido más profundo y profundo, a tratarse unos a otros con amor y comprensión, así como Cristo también nos aceptó. Si el Hijo de Dios perfecto y sin pecado nos ha aceptado en la divina familia de Dios, ¿cuánto más estaríamos dispuestos a aceptar unos a otros, a pesar de que todos llevamos todavía adornos pecaminosos de nuestra carne vieja y no redimida?
MacArthur:
A aceptarse unos a otros, como Cristo también nos aceptó, es una marca segura de la piedad, y el fracaso para hacerlo es tan ciertamente una marca de carnalidad. El no aceptarnos mutuamente en amor y compasión es una afrenta al Salvador que nos aceptó. Una congregación que es divisiva, pleitosa, contenciosa y de juicio da razón al mundo para ridiculizar la iglesia de Cristo y rechazar a Aquel que es su única esperanza de salvación.
Romanos 15.14 LBLA
En cuanto a vosotros, hermanos míos, yo mismo estoy también convencido de que vosotros estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento y capaces también de amonestaros los unos a los otros.
Noutheteo (para amonestar) lleva las ideas de alentar, advertir y aconsejar. Es un término integral para el asesoramiento. En este contexto, se refiere a venir junto con otros cristianos para el asesoramiento espiritual y moral. Pablo no se refiere a un don especial de consejería, sino al deber y responsabilidad que todo creyente tiene por alentar y fortalecer a otros creyentes.
Para hacer esto dependemos de nuestro instrumento principal la Palabra:
2 Timoteo 3.16 LBLA
16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,
1 Timoteo 3.16 LBLA
16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.
Romanos 15.7 LBLA
Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios.
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