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Dios pelea por su Pueblo

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Notes & Transcripts
Dios pelea por su pueblo.
“44 Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.
45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel
. 47Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.”
Orar antes de predicar.
En esta mañana me gustaría por la gracia y amor de Dios compartir la hermosa Palabra de Él, con ustedes bajo el nombre de este sermón, Dios pelea por su pueblo.
En nuestro texto bíblico, encontramos las palabras de David cuando enfrento al gigante Goliat. David era el hijo más joven de los ocho hijos de Isaí, en el contexto del capítulo 17 vemos a este joven atreverse a pelear contra Goliat. Cuando este gigante de los filisteos, desafío al ejército de Israel en una batalla más entre estos dos pueblos.
Goliat era un guerrero de apariencia aproximadamente más de 9 pies y 6 pulgadas. Los soldados Israelitas le tenían miedo no solo por eso, sino por su gran armadura que llevaba. También por la forma en que los retaba. Les decía ´´que si alguien pudiera pelear con él, y lo venciera, serian sus siervos, pero si el ganaba y vencía, el pueblo de Israel tenía que servirlos.´´ Era tanto el miedo entre el ejército de Israel, que por cuarenta días nadie se animaba a enfrentar esa pelea.
Pero un día mientras el joven David, quien confiaba en Dios, le temía a Dios, y era respaldado por Dios mismo , se apareció en el campo de batalla, mientras iba a visitar a dos de sus hermanos quienes estaban en el ejército de Israel, David oyó tales amenazas de Goliat.
Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?” (, RVR60)
Oyendo estas palabras, Saúl mando a llamarlo. David le conto que siendo un pastor de ovejas de su padre. Como Dios lo había librado de las garras de un león, de un oso, y con confianza en Dios dijo, que también Él lo libraría de la mano del filisteo Goliat.
A pesar de que Saúl quiso darle una armadura de combate a David, este por falta de experiencia en ser soldado, no pudo ni siquiera andar con ella puesta. Y se la quito, tomo únicamente su cayado con que pastoreaba, escogió cinco piedras lisas del arroyo y las puso en su saco pastoril y tomo su honda en su mano y se fue a luchar contra Goliat.
Samuel 17. 49 dice que David venció al gigante con honda y piedra hiriéndolo en la frente.
Así dice la Palabra de Dios que ese día, Dios le dio la victoria al pueblo de Israel contra sus enemigos.
Amado pueblo de Dios, cuando leemos un relato de una batalla como esta, donde un hombre de guerra como Goliat, fue derrotado por un joven, de menos estatura que el gigante, y de la forma como David gano la pelea, tenemos que decir que Dios fue quien realmente peleo y les dio la victoria. Estoy consciente que Dios también ha peleado muchas batallas por cada uno de los que estamos aquí. Y lo más grandioso es que lo seguirá haciendo.
Amados de Dios, mi propósito con este mensaje es que después de introducir este mensaje con esta batalla que Dios peleo por sus escogidos, es que ustedes y yo aprendamos como es que Dios libra nuestras peleas, como es que Dios pelea por su pueblo en su divino poder. Especialmente deseo que nos enfoquemos en ver como Dios lucha nuestra batalla en el área del evangelismo.
La iglesia de Cristo, también tiene sus batallas, y todo creyente miembro del cuerpo de Cristo en la iglesia, tenemos un gran enemigo llamado Satanás, que busca destruirnos, (, RVR60). “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
Somos advertidos en Este enemigo Satanás, opera como un reino peligroso, con gran poder.
Sin embargo, encontramos en que gracias a Dios, estamos provistos por una armadura, con la cual podemos mantenernos firmes en contra de las amenazas de Satanás.
Amados de Dios, es por demás decirlo, pero deseo que estemos advertidos que la iglesia de Cristo hoy en día está en una lucha, y la pregunta es, ¿cómo podemos estar firmes y ganar?
Permítame, por favor decirle que únicamente con Dios de nuestro lado podemos triunfar cualquier lucha que venga en de contra nosotros. Tengamos bien en claro, que es Dios quien gana nuestras batallas.
Y si es Dios quien luchara por nosotros, y ganara nuestras batallas, ¿cómo es que lo lograra? Hay muchas asombrosas maneras pero en esta mañana me gustaría hablar de dos que podemos ver en Biblia
I. Dios Luchara Las Batallas Que Están En Su Voluntad.
Muchas veces como seres humanos quisiéramos que Dios luche las batallas de conflictos y disgustos con otras personas que no nos parecen de agrado o no nos tratan bien. Y quizás quisiéramos decirle a Jesús, como aquellos dos discípulos Jacobo y Juan: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?” y la razón fue porque no los habían recibido bien en una aldea de los samaritanos. (, RVR60)
Esa no es la clase de batallas que nos referiremos el día de hoy, recuerden que Dios nos ama. La batalla a que nos referiremos el día de hoy es la de ganar más almas para Cristo.
Dios siempre ha escogido a personas que sean parte de su pueblo, en otras palabras, El tiene un ministerio aquí en la tierra. Durante el ministerio de Cristo en la tierra, el estableció una iglesia en el mundo que operara bajo su dirección.
En el evangelio de por ejemplo, vemos como Jesucristo empezó a llamar sus seguidores, discípulos para que fueran parte de su iglesia. Según al final de su ministerio terrenal, le dio a su iglesia la promesa de su presencia hasta el fin del mundo. Pero nos dio una gran comisión, y dijo “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Amados escogidos de Dios, en la voluntad divina estamos incluidos en su plan para que reconciliemos, presentemos a Cristo a las almas que siguen en pecado y separados de Dios. Para que estas almas vengan a Cristo.
.
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Esta es una lucha que se sigue librando día a día en el mundo, Satanás el gran enemigo de las almas, hace lo mas que puede para que el ser humano no se acerque a la iglesia y mucho menos reconozca el señorío de Cristo en sus vidas.
Día a día Satanás, igual que Goliat lo hacía con El pueblo de Israel, reta a la iglesia de Dios, y Satanás no solo lo reta sino que lamentablemente a cada momento está logrando su cometido, “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; (, RVR60)
Iglesia despertemos y caigamos en la realidad que muchas veces la iglesia en lugar de enfrentar esta batalla en contra de Satanás, quien está destruyendo más vidas y que se pierden en sus pecados, sin Cristo en sus corazones.
La iglesia y al hablar de la iglesia lo hago en forma general, está bien cómoda, en sus eventos sociales, o sus pasatiempos favoritos, o más bien muchas veces luchando y peleando entre nosotros mismos. En lugar de evangelizar mas almas, La iglesia como el ejército de Israel, esta con miedo y no hace nada por buscar la victoria de las almas, para que sean liberadas de las manos de nuestro enemigo Satanás.
Cristo ya venció a Satanás en la cruz del calvario, al dar su vida en salvación por las almas, pero iglesia de Cristo, aun se libra esta lucha de supervivencia espiritual. Hay almas que están a nuestro alrededor, muchas de esas almas conviven con nosotros, y aun no están vivos y son parte del pueblo de Dios, de los redimidos por Cristo.
Y para que la iglesia, usted y yo, tengamos efecto positivo en la labor de Cristo, El nos ha dado el poder y la guía del Espíritu Santo para testificar “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (, RVR60).
Amada iglesia de Dios, tenemos el respaldo de Cristo para esta batalla por las almas que siguen sin Cristo. La victoria esta de nuestra parte, por Dios, él ha dicho a su iglesia (, RVR60) “y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Mientras usted y yo como iglesia nos esforcemos y cumplamos con la voluntad de Dios de evangelizar, podemos estar seguros que Dios peleara la batalla por nosotros. Se ganaran más almas para el reino de Dios. ¿Cuántos desean ver eso en su congregación?
Si por algún motivo, nosotros descuidamos y no hacemos lo que estamos llamados hacer como iglesia, puede llegar que nos desmotivemos como iglesia. Hay muchas congregaciones que no sienten propósito alguno de existencia, porque sus miembros no están en la batallas de Dios de ganar más almas para Cristo.
Pero amados de Dios también.
2. Demos dar lugar a Dios que obre en nuestras batallas.
Dios quiere obrar y hacer grandes cosas y a través de sus escogidos, pero frecuentemente no le permitimos que sea así.
En el reino de Dios nosotros somos colaboradores con Dios. “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” (, RVR60)
Recordemos lo que Cristo dijo “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” (, RVR60)
Nosotros somos suficientemente capaces únicamente a través de Cristo para evangelizar.
no que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios,” (, LBLA)
David comprendió y estaba seguro que Dios lo libraría y ayudaría a derrotar a Goliat, pero no en sus propias fuerzas humanas, o talentos de pastor de ovejas. Dios lo haría por su poderoso brazo. Así que David le dio el lugar a Dios que lo hiciera e hizo lo que mejor sabía hacer, usar su honda y pelear de lado de Dios.
En la evangelización, en la lucha por las almas, para que sean libres de las manos de Satanás, es nuestro deber permitir que Dios nos use. Use nuestras familias, nuestras congregaciones, con el propósito de honrar a Cristo. Dejemos que Dios use lo que él ha hecho por nosotros, enseñemos a otros lo que aprendemos en la iglesia y el estudio de la Palabra de Dios, que otros vean la transformación que Cristo ha hecho y hace en nosotros. No le pongamos límites a Dios. No nos interpongamos en el camino de Dios, no dejemos de creerle a Dios, sigamos adelante en la obra de Dios, evangelizando, Él tiene poder y está dispuesto a alcanzar más almas para su reino.
Por favor amados de Dios no seamos como el pueblo de Israel que por falta de confianza y principalmente obediencia Dios, El los exhorta hacer todo lo contrario de no oír y dejar a Dios que obrara por ellos, contra sus enemigos. (, RVR60)
Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto; Abre tu boca, y yo la llenaré. Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos. ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.
Amados de Dios si tan solo colaboráremos con Dios y le permitimos que realice cosas maravillosas, a través de nuestras vidas y obediencia, de evangelizar y ganar almas para Dios, El seguramente nos dará la victoria en la evangelización.
Busquémosles en oración, pidámosle su poder para testificar, hablemos el mensaje de salvación a las almas y seguro Dios añadirá más almas a la congregación y sobre todo al reino de Dios para que sean salvos.
Le estaremos dando lugar a Dios en la batalla para que realice su obra de alcanzar más almas, cuando le creemos desesperadamente abandonados en sus manos.
En una ocasión un padre de familia que tenía un hijo poseído por un demonio, después de haberlo llevado a los discípulos quienes no pudieron hacer nada por el muchacho. Entonces vino el padre a Cristo y le explico cómo era atormentado por el espíritu inmundo 18 y siempre que se apodera de él, lo derriba, y echa espumarajos, cruje los dientes y se va consumiendo marcos 9.18 LBLA
v. 22 “Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos.” (, LBLA)
En gran necesidad de ver el bien de su hijo el padre le dijo, en v. 22 tener misericordia para que Cristo interviniera, los ayudara e hiciera algo por su hijo.
Cuando él puso su confianza en Cristo, en v. “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” (, RVR60)
E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.” (, RVR60)
Y Cristo sano y libero a su hijo del espíritu que lo poseía.
Que lo que aprendemos aquí, Que este padre de familia le permitió creyéndole a Cristo que hiciera algo por su hijo. Se quito del camino de Cristo y con la fe que tenia, permitió a Jesucristo pelear su lucha. Eso es precisamente lo que nos invita Dios hacer, que le demos lugar a Él para que el luche por nosotros.
Cuando David peleo contra Goliat, quizás aun cuando recogió las mejores piedras posibles para usarlas y luchar. Seguramente que su fe no estaba en las piedras, sino su fe estaba en Dios. No permitió que el gigante lo atemorizara, y le quitara su fe en el poderoso Dios de Israel. con confianza dijo que Dios quien lo libro de las garras del león y el oso. También lo libraría de las manos del filisteo. Y así fue. Dios lo hizo.
La oración y ayuno es también algo vital para permitirle a Dios pelear nuestras luchas. A través de ella, Dios ha obrado maravillosamente.
Sin duda alguna Dios siempre pelea por su pueblo, en otra ocasión encontramos en que el rey de Judá, llamado Josafat, se enfrento una batalla en contra de 3 naciones. Y dice que “Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá.” (, RVR60)
Todo el pueblo de Judá, escucharon a Josafat y se reunieron a ayunar y orar, durante ese día de búsqueda de Dios, El Espíritu de Dios hablo a través de Jahaziel diciendo “y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.” (, RVR60)
El relato dice que el siguiente día cuando el pueblo de Judá fue al campo de batalla cantando y alabando, poniendo su confianza en Dios no había una batalla que pelear. Dios había destruido sus enemigos. Las tres naciones se habían atacado unas contra otras en las mismas emboscadas que habían puesto en contra de Israel.
Oremos, ayunemos ante Dios por la lucha de las almas para que sean libres de nuestro enemigo Satanás, y vengan rendidos a Cristo y le entreguen sus vidas a Él. Que las trampas, las ataduras del enemigo sean rotas y las almas libres de Satanás .Una iglesia que no ora, no vera la maravillosa cosecha de más almas para Cristo liberadas del diablo.
Amados de Dios, algo importante que debemos saber es que no podemos esperar que Dios nos de grandes victorias a aquellos con vidas que no estén limpias y corazones pecaminosos. Es necesaria una vida consagrada a Dios. “He aquí, no se ha acortado la mano del Señor para salvar; ni se ha endurecido su oído para oír.” “Pero vuestras iniquidades han hecho separación entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados le han hecho esconder su rostro de vosotros para no escucharos.” (,, LBLA)
La razón es que no podremos tener fe que le permita a Dios obrar, viviendo en pecado, estamos lejos de una comunión agradable ante Dios, un corazón así no puede agradar a Dios.
Si vamos a permitirle a Dios que obre, y ganar más almas a través de nuestro testimonio y proclamación del evangelio, debemos tener un corazón recto con Dios, entonces veremos grandes cosas de Dios en su iglesia.
Conclusión.
Los resultados cuando Dios pelea por su pueblo son maravillosos cuando le damos el primordial lugar a El.
Es una bendición ver el trabajo que Dios hace por su pueblo. Una de los resultados es que nuestra fe en El elimina bastante estrés y miedo. Cuando le dejamos nuestras luchas en las manos de Dios y nos abandonamos en esperanza de que la pelea es de Dios, y el nos sustentara.
Echa sobre el Señor tu carga, y El te sustentará; El nunca permitirá que el justo sea sacudido.” (, LBLA)
Cuando Dios toma nuestra lucha en sus manos encontramos descanso, dejamos de preocuparnos en hacerlo a nuestra manera, y empezamos a regocijarnos creyendo que Dios es suficientemente poderoso para ganar la lucha por las almas.
También podremos permanecer enfocados y firmes que Dios tiene el control, y el seguirá tratando con las almas a las que les hablamos de Cristo. Es Dios mismo quien derrotara y quitara la venda con que están segados los ojos de aquellos y que están aprisionados por nuestro enemigo Satanás.
Amados de Dios, con Dios de nuestro lado y nosotros siendo colaboradores de El, siempre habrá victorias seguras. Quizás habrán ocasiones que no las veremos en nuestro tiempo , ni como nosotros queremos ver los resultados, pero tengamos fe en que Dios obrara para bien en la lucha.
El apóstol Pablo confiaba y miraba como Dios luchaba sus batallas, y en esa esperanza y fe dejo escrito en “Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.” (, LBLA)
Cuando Dios peleo por David contra Goliat, el pueblo de Israel se regocijo, lo mismo cuando Dios peleo la batalla de Judá, ellos también se regocijaron agradeciendo a Dios.
Amados de Dios si aplicamos el mensaje de hoy a nuestras vidas, a nuestras congregaciones, nuestras familias. Estoy seguro que Dios luchara por nosotros, alcanzaremos más almas para Cristo.
Por el poder y respaldo de Dios, al final podremos decir en cada batalla como Pablo en (, RVR60) “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
Para terminar quisiera que oremos por esta lucha de las almas que están en las manos del enemigo, por nuestros familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, que aun no conocen a Cristo. Estoy seguro que usted conoce a alguien, quizás ya le hablado de Cristo, pero aun no ha venido a Cristo, no se rinda, siga hablándole del amor que Dios tiene para esa persona, llévelo constantemente en su oraciones ante el trono de la gracia de Cristo. Oremos por los que están en los vicios, cárceles, en todo lugar y necesitan la salvación de Cristo.Y junto con David podamos decir 47Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla.
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