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El Poder del Pecado

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Notes & Transcripts

La magnitud del pecado en nostros

Una vez que Pablo dejó en claro cuál es la esencia o raíz del pecado en , ahora deja en claro en los siguientes capítulos la magnitud de su poder en nosotros.
Pablo habla del pecado reinando como un rey en la muerte
Romanos 5.21 LBLA
para que así como el pecado reinó en la muerte, así también la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.
romanos 5:21),
Ejerciendo y sosteniendo el dominio como un Señor
sosteniendo el dominio como un Señor (6:14),
Romanos 6.14 LBLA
Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.
Romanos
Martirizando y privando de libertad como un esclavo, nunca libres siempre esclavizando
esclavizando como un esclavo (
Romanos 6.6 LBLA
sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;
Romanos 6.16 LBLA
¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?
romanos 6:16, 6:20
Romanos 6.20 LBLA
Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres en cuanto a la justicia.
romanos 6:20
, ,
quien hemos sido vendidos como esclavos
quien hemos sido vendidos (7: 14),
Romanos 7.14 LBLA
Porque sabemos que la ley es espiritual, pero yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado.
romanos7: 14),
como una fuerza que produce otros pecados
como una fuerza que produce otros pecados
Romanos 7.8 LBLA
Pero el pecado, aprovechándose del mandamiento, produjo en mí toda clase de codicia; porque aparte de la ley el pecado está muerto.
romanos 7: 8),
como un poder que toma la ley y mata
como un poder que toma la ley y mata
Romanos 7.11 LBLA
porque el pecado, aprovechándose del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató.
romanos 7:11),
como un inquilino ocupante hostil que habita en nosotros
como un inquilino ocupante hostil que habita en nosotros (7:17, 20),
Romanos 7.17 LBLA
Así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.
romanos 7:17, 20),
Romanos 7.20 LBLA
Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.
romanos 7.20),
y un ley que nos lleva cautivos
y un ley que nos lleva cautivos (7:23).
Romanos 7.23 LBLA
pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.
).
Y esta poderosa presencia en nosotros, nos define hasta que nacemos de nuevo.
Romanos 8.7 LBLA
ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo,
Porque no quiere. Desaprobamos a Dios como el tesoro supremo. Preferimos otras cosas.

Entendiendo la forma de obrar del pecado.

Romanos 3.10 NTV
Como dicen las Escrituras: «No hay ni un solo justo, ni siquiera uno.
Romanos
La version (the new living Blible, espanish)
dice : “Nadie es bueno, nadie en absoluto”
Ok, vamos a entender entonces a lo que nos referimos a esto, de alguna forma el mundo tomo la posición de decir que es pecado o no, y lo peor del caso que le hemos creido.
Escuchamos comentarios de personas dadivosas con los necesitados, que ya murieron, entonces las personas dicen yo se que Dios tuvo misericordia de el era una buena persona. Dios lo tenga en su gloria.
Para el mundo que es bueno.
flexiones de 'bueno' (adj): f: buena, mpl: buenos, fpl: buenas Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

bueno, na

Que posee bondad moral: tiene sentimientos buenos y nobles.
Que tiene buena aptitud o calidad respecto a sus iguales: un buen empleado;
Con cualidades gratas o gustosas: un buen vino quita las penas.
Sano: Bastante, suficiente: ya tengo una buena cantidad.
Bastante, suficiente: ya tengo una buena cantidad.
Persona simple y bonachona.
según la real academia española:
De valor positivo, acorde con las cualidades que cabe atribuirle por su naturaleza o destino.
Útil y a propósito para algo.
Gustoso, apetecible, agradable, divertido.
si esta es la defición de Bueno, todo seria bueno, depende de su conveniencia.
Romanos 3.10–12 LBLA
como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios; todos se han desviado, a una se hicieron inutiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Sin Cristo no podemos hacer el Bien.
Hebreos 11.6 LBLA
Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Romanos 14.23 LBLA
Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado.
hebreos
En otras palabras, la razón por la cual algunas obras de los incrédulos son llamadas "buenas" en el Nuevo Testamento se debe a que en el uso ordinario del lenguaje a veces describimos hechos de acuerdo con los estándares humanos comunes.
Cometer adulterio es malo. No cometer adulterio es bueno.
Pero hay otro ángulo. Si no cometer adulterio proviene de un corazón que no ama a Dios y atesora muchas cosas más que Dios, entonces ese acto de castidad no es una expresión de amor a Dios.
No es una forma de expresar su valor. Y entonces es un deshonor para Dios. Él es descuidado, ignorado, no es un factor decisivo, y en ese sentido, el fruto de ese corazón no es bueno.
Lo que esto requiere es un enfoque radical de Dios en la forma en que piensas sobre todo.
Si Dios no es central y supremo.
Si su honor y gloria no son lo más importante en sus afectos, entonces la amabilidad que ignora a Dios, la ignorancia de Dios, la revelación de la verdad, la generosidad que ignora a Dios, no serán vistos por usted como malvados.
No tendrás una categoría para eso. Eso solo tiene sentido si la gloria de Dios es el bien definitorio y omnipresente en el universo.
La forma de pensar de pablo era esta: El dijo en la carta a los filipenses
Filipenses 3.6–8 LBLA
en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, hallado irreprensible. Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo,
Antes de ser cristiano era “hallado irreprensible” Eso incluía muchas buenas obras y la evitación de mucho mal.
Y después de convertirse en cristiano, dijo: "Pero cualquier ganancia que obtuve, conté como pérdida por el bien de Cristo. . . . y considéralos como basura, para que yo pueda ganar a Cristo ". En otras palabras, si esas buenas obras no provienen de la fe en Cristo, son basura y pérdida.
La razón por la cual Pablo dice que "lo que no es por la fe es pecado"
Romanos 14.23 LBLA
Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado.
) es que la fe es una recepción de Dios en Cristo como nuestro Salvador, y Señor, y tesoro supremo. Lo que significa que las acciones que no provienen de la fe, no provienen de atesorar a Dios sobre todas las cosas. Y eso es lo que el pecado es el : no atesorar a Dios por sobre todas las cosas, prefiriendo algo más que Dios.
es que la fe es una recepción de Dios en Cristo como nuestro Salvador, y Señor, y tesoro supremo.
Lo que significa que las acciones que no provienen de la fe, no provienen de atesorar a Dios sobre todas las cosas.
Y eso es lo que el pecado es el : no atesorar a Dios por sobre todas las cosas, prefiriendo algo más que Dios.
Antes de Cristo, el pecado no es un poder extraño.
El pecado es nuestra preferencia por cualquier cosa sobre Dios.
El pecado es nuestra desaprobación de Dios.
El pecado es nuestro intercambio de su gloria por sustitutos.
El pecado es nuestra supresión de la verdad de Dios.
El pecado es la hostilidad de nuestro corazón hacia Dios.
Es lo que somos hasta el fondo de nuestros corazones. Hasta Cristo

¿Por que debemos conocer nuestro pecado?

Pablo comienza en la mitad del versículo 7 respondiendo: No, la Ley no es pecado, “Al contrario, yo no hubiera llegado a conocer el pecado si no hubiera sido por medio de la ley; porque yo no hubiera sabido lo que es la codicia, si la ley no hubiera dicho: No codiciaras”.
Es importante que conozcamos nuestro pecado.  Es bueno conocer nuestro pecado. Pablo lo supone, ¿verdad?  Para defender su declaración de que la Ley no es pecado, que – es santa, justa, buena –  dice: «no es pecado, porque sin ella, yo no conocería el pecado». 
Ahora si no fuera bueno, correcto, útil e importante que conociéramos nuestro pecado, este no fuera un buen argumento.  Simplemente diríamos «“¡A quién le importa si conocemos nuestro pecado!”». Bueno, a Pablo le importa.  A Dios le importa.  Y a mí me importa que sea importante para usted.
¡Oh cuántos peligros corremos al no conocer nuestro pecado!  Vendrá pesar sobre nosotros mismos si nunca llegamos a sentir la tristeza de conocer nuestro pecado.
Vendrá dolor sobre el alma, el matrimonio, la familia, la iglesia y el mundo sino probamos el dolor de conocer nuestro pecado.  Sino experimentamos la auto-devastación de conocer nuestro pecado, experimentaremos una gran devastación. 
Sino perdemos nuestro orgullo en el conocimiento de nuestro pecado, experimentaremos una pérdida eterna.
Si existe alguna esperanza, alguna fe, algún gozo, alguna paz y algún amor, provienen del conocimiento de nuestro pecado.  Por eso, ¡conozcan su pecado!
Algunos de ustedes han interpretado lo que acabo de decir como: experimentemos con el pecado.  El pastor acaba de decir que debemos probar un poquito de la pornografía, probar algo de la fornicación, probar un poco de mentir y robar o maldecir. 
Para conocer la sensación.  Para entenderlos profundamente.  El pastor lo dijo. 
Ustedes saben que no es lo que quiero decir, pero el pecado siempre busca maneras de explotar la mente para sus propios deseos, la captura y hace que algunos de sus pensamientos necios parezcan creíbles.  ¡Oh cuán sutil y engañoso es nuestro pecado!
No, no es necesario experimentar con los pecados individuales para conocer el poder del pecado en la vida.
Piensen en la siguiente ilustración.  Algunos dicen: «De veras, ¿cómo puedes conocer el poder de la tentación a codiciar – por ejemplo mirar la pornografía del Internet – si nunca te has entregado y la has experimentado? ».
Permítanme darles una respuesta en forma de una parábola.  Hay tres hombres – mujeres, ustedes cambien la situación para que la parábola se aplique a su situación – y cada uno de ellos está al lado de un foso de lujuria y pecado. 
Hay cuerdas que se extienden del foso, y cada una está amarrada alrededor de la cintura de cada persona.  La fuerza ejercida por cada cuerda es 100 libras.
El primer hombre comienza a ser tirado hacia el foso lo cual le parece emocionante, pero él sabe que es peligroso.  Cinco libras de presión, diez libras, quince libras.  Él resiste y lucha.  Veinte libras, veinticinco.  Él se afinca con sus talones en toda su fuerza.  Treinta libras, treinta y cinco libras, y la cuerda comienza a apretarlo, él no resiste más, y salta al foso.  El hombre hace un “clic” con el mouse de la computadora.
El segundo hombre comienza a ser tirado hacia el foso.  Cinco libras de presión, diez libras, quince libras.  Resiste y lucha.  Veinte libras, veinte y cinco libras.  Se pone sobre sus talones.  Treinta libras, treinta y cinco libras, y la cuerda comienza a apretarlo.  Él dice, ¡No! Y lucha aun más.  Cuarenta libras, cuarenta y cinco libras, cincuenta libras, cincuenta y cinco libras.  Ahora es difícil respirar mientras la cuerda se aprieta más alrededor al estómago y le duele.  Sesenta libras, y el hombre no resiste más, y salta al foso.  Clic en la computadora.
El tercer hombre comienza a ser tirado hacia el foso.  Cinco, diez, quince, veinte, veinte y cinco libras de presión.  Él resiste y lucha.  Treinta, treinta y cinco, cuarenta, y la cuerda comienza a apretarse.  Él dice, ¡No! Y lucha.  Cincuenta libras, sesenta.  Es difícil respirar mientras la cuerda se aprieta alrededor del estómago y le duele.  Setenta libras y sus pies se mueven hacia el foso.  Él grita por ayuda y agarra una rama – en forma de una cruz.  En la distancia él ve a su esposa trabajando, confiando en él; él ve a sus niños jugando, y en sus corazones admirándole a él.  Y más allá de todos, él ve a Jesucristo con una herida en su costado, puesto con ambas manos levantadas en puños y con una sonrisa grande.  Y lleno de pasión, el tercer hombre mantiene su posición.  Setenta y cinco, ochenta, ochenta y cinco libras, y la cuerda corta a su cuerpo y el dolor es intenso.  Noventa, noventa y cinco y las lágrimas caen de sus ojos.  Cien libras – y la cuerda se rompe.  No hay clic en la computadora.
Pregunta: ¿Cuál hombre conoce el completo poder del pecado?
romanos 7.7
Romanos 7.7–8 LBLA
¿Qué diremos entonces? ¿Es pecado la ley? ¡De ningún modo! Al contrario, yo no hubiera llegado a conocer el pecado si no hubiera sido por medio de la ley; porque yo no hubiera sabido lo que es la codicia, si la ley no hubiera dicho: No codiciaras. Pero el pecado, aprovechándose del mandamiento, produjo en mí toda clase de codicia; porque aparte de la ley el pecado está muerto.
¡Conozca su pecado!  Dice, ¡la ley no es pecado!  Por el contrario, la Ley me ayuda a conocer mi pecado.  Y este conocimiento es santo.  Este conocimiento de mi pecado es justo.  Este conocimiento de mi pecado y de mí mismo como pecador es bueno, precioso, que cuida, que me ama. 
¡Conozca su pecado!  Dice, ¡la ley no es pecado!  Por el contrario, la Ley me ayuda a conocer mi pecado.  Y este conocimiento es santo.  Este conocimiento de mi pecado es justo.  Este conocimiento de mi pecado y de mí mismo como pecador es bueno, precioso, que cuida, que me ama. 
Que dice la biblia acerca de lo bueno

Libertad del poder del pecado

Libertad del poder del pecado

Juan 3.6 LBLA
Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
Romanos 7.18 LBLA
Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.
Y esta poderosa presencia en nosotros, nos define hasta que nacemos de nuevo.
Romanos 8.7 LBLA
ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo,
Romanos 7.18 LBLA
Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.
romanos
romanos
Romanos 7.18–25 LBLA
Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico. Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí. Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Dios, pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado.
Porque no quiere. Desaprobamos a Dios como el tesoro supremo. Preferimos otras cosas.
Podemos descansar
Porque no quiere. Desaprobamos a Dios como el tesoro supremo. Preferimos otras cosas.
La noción de que tu pecado es lo que haces o no haces, quedo clara.
Entonces puedes descansar para siempre la noción de que tu pecado es principalmente lo que haces o no haces.
No es principalmente lo que haces. Va mas allá, es principalmente lo que eres, incluso seas una nueva criatura en Cristo.
Y aun así, para nosotros, que hemos nacido de Dios, es un enemigo constante y permanente que es muerto todos los días por el Espíritu ( ).
Romanos 8.12–13 BTX
Así que entonces, hermanos, somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne. Porque si vivís conforme a la carne, estáis a punto de morir; pero si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Antes de Cristo, el pecado no es un poder extraño.
El pecado es nuestra preferencia por cualquier cosa sobre Dios.
El pecado es nuestra desaprobación de Dios.
El pecado es nuestro intercambio de su gloria por sustitutos.
El pecado es nuestra supresión de la verdad de Dios.
El pecado es la hostilidad de nuestro corazón hacia Dios.
Es lo que somos hasta el fondo de nuestros corazones. Hasta Cristo
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