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Tenemoscincopasosfundamentalesenelencuentro

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Notes & Transcripts

Tenemos cinco pasos fundamentales en el encuentro.

Seguridad de la salvación.
¿A qué me refiero? Muchos llegan a ser cristianos sin pasar por el verdadero arrepentimiento. Posiblemente porque nacieron en un hogar cristiano, o simplemente cambiaron de religión, pero no atravesaron por un proceso de arrepentimiento. Porque el verdadero arrepentimiento es ese dolor interno, profundo, que uno siente por haber ofendido a Dios. Un hombre me decía: “yo tenía dos hijos; de cinco y tres años. Fuimos a una población cerca de la ciudad de Bogotá y mientras me descuidé al entrar en un establecimiento comercial, mis hijos se fueron hacia la avenida. Un vehículo los atropelló y ambos murieron”. Me lo contaba con lágrimas en los ojos, aunque esto ya había sucedido tres años atrás. Agregó: “Cómo desearía retroceder el tiempo para haber cuidado mejor a mis hijos”. Aunque la situación era muy lamentable, pude entender que algo similar es lo que Dios exige de nosotros. Es desear retroceder el tiempo para no más volverle a fallar. Es decirle: “Señor, dame otra oportunidad, que no la desperdiciaré”. Pues si no hay verdadero arrepentimiento, no hay liberación y los mismos demonios seguirán atacando.

Ministrarles liberación.
Aunque algunos tienen la creencia que al aceptar a Jesús quedan completamente libres de cualquier clase de opresión, para muchos cristianos el mantener un alto grado de santidad es algo que les ha costado en gran manera. Han estado batallando continuamente contra una serie de conflictos internos y no saben cómo liberarse de ellos. Satanás sabe cuál es la debilidad de cada persona, por ello intenta afligirle constantemente para debilitarlo espiritualmente y alejarlo de la fe. Mas cuando hay un arrepentimiento genuino, el demonio se aparta de las vidas y son libres por el poder de Jesucristo. Necesitamos primero vivir y experimentar el arrepentimiento para luego poder enseñar acerca de él. Si usted no lo ha vivido, no lo podrá enseñar. El poder más grande para obtener liberación lo experimenta cada persona cuando comprende el poder de la Cruz.

Ministrarles sanidad interior.
Muchos vienen de hogares destruidos, donde los traumas más fuertes que han vivido fueron en la niñez. Permítale al Señor que use su vida para traer profunda sanidad a esos corazones quebrantados. ¿Qué dijo el Señor? La unción de Dios está sobre mí, porque me ha enviado, no solamente a liberar la gente oprimida, sino a sanar los corazones heridos. La manera más efectiva para ministrar sanidad al alma es a través de la restauración del amor del Padre Dios . La mayoría de las personas levantan corazas a su alrededor, que son como fortalezas que no permiten que otros sepan el problema que han estado viviendo. Más cuando están a solas con Dios, pueden abrir sus corazones y recibir la ministración de amor que viene de Él.

La bendición del sustituto.
Cuando Jesús mira desde la Cruz el corazón de su madre que está sangrando, siente compasión por ella y llama al discípulo amado, que también tenía el corazón quebrantado, porque su líder y maestro partía. Fue allí cuando el Señor le dice: “Juan, he ahí tu madre. Madre, he ahí tu hijo”. Los escogió como sustitutos y ambos corazones fueron sanados. Es importante como parte de la sanidad escoger un sustituto que nos ayude en la ministración. Este acto tiene un poder indescriptible. Un hombre me decía: “Pastor, cuando escogí a una persona para que tomara el lugar de mi padre algo tremendo sucedió. Yo nunca le había podido hablar a él porque le tenía mucho miedo. Cuando tomé ese sustituto, sentí verdaderamente que estaba con mi padre, al abrir mi corazón sentí que el temor se iba, y ya no había miedo hacia mi padre. Sentí compasión por él. Pude sacar todo el odio de mi alma”.

Ministrarles la llenura del Espíritu Santo.
Pablo dijo: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18). Existe la tendencia de ver la embriaguez como pecado, pero el no estar llenos del espíritu es igualmente de pecaminoso. Cuando las personas han sido sanadas, liberadas y perdonadas es muy fácil que reciban la llenura del Espíritu.

Enseñarles la visión.
Luego de todo lo maravilloso que han recibido del Señor durante el encuentro, cuando llega el momento de compartirles la vision no la ven como una carga, sino que ellos saben que son instrumento de Dios para bendeción de otras vidas. Desde el primer momento las personas nuevas tienen que sentir una gran compasión por los perdidos, esto las lleva a testificar de Jesús e influenciar a sus amigos y familiares para Cristo.

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