Notes & Transcripts

Desde hace una semana venimos memorizándonos como iglesia Romanos 8:28-39 y muchas de las predicaciones recientes se han basado en versos dentro de este hermoso párrafo de las Escrituras. Es pasaje precioso para todo creyente pues afirma que no importa lo que suceda en tu vida, tribulaciones o vacaciones, despidos o promociones, hambruna o abundancia, escasez o riquezas, todo, absolutamente todo es para tu bien. Esa es la gloriosa promesa del verso 28.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Y Sabemos… ¿Por qué lo sabemos?

El apóstol empieza el verso 28 diciendo: “Y sabemos”. Esto indica cierta seguridad de su parte.

Ej:

  • Y sabemos que va a llover porque está nublado
  • Y sabemos que Luis sabe manejar porque tiene licencia
  • Y sabemos que la tierra es redonda porque así lo han confirmado los científicos

Son frases parecidas a las del vs. 28 porque indican una verdad sabida y una razón que sirve como fundamento, que sirve de apoyo a es declaración. Si de lo contrario dijera frases como:

  • Y sabemos que mañana va a pasar un huracán por Santiago…
  • Y sabemos que el mezanine estará listo para finales de año…
  • Y sabemos que

Si hablamos así pero no damos la razón fundamental que sustenta la declaración, realmente pierde su fuerza y capacidad de convencer.

Así que el apóstol dice:

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Porque…

Cuando Dios promete, no tiene necesidad de darnos razones, con el simple hecho de prometerlo, es suficiente, pero para ayudar nuestra fe es muy común encontrar las promesas de Dios apoyadas en razones poderosas que sirven para aumentar nuestra fe. Aquí se aplican las palabras de Hebreos 6:17-18.

Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.

Así que en Romanos 8:28 Dios nos da una preciosa y grandísima promesa y para bien nuestro, para que en medio de las pruebas tengamos un fortísimo consuelo, también nos da un fundamento poderoso.

Así que sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

Lo que nos queda de tiempo lo dedicaremos a explorar las 5 columnas fundamentales que apoyan la promesa del vs. 28.

A los que antes Conoció

Si somos creyentes, sabemos con toda seguridad que todas las cosas nos ayudan a bien porque desde antes de la fundación del mundo, Dios nos conoció. Esta columna de la gran promesa del vs. 28 se traslada a la mente de Dios en la eternidad pasada. Antes que Dios hubiese creado ya te conocía. Pero este conocer no es simplemente que Dios sabía que existirías en el futuro, pues en ese sentido Dios conocía a todos los seres humanos y a todos los perros, gatos, hormigas, árboles, estrellas y piedras. “Conocer” aquí se refiere a un conocimiento especial de Dios sobre ti desde antes de la creación.

Para dar más luz sobre el significado bíblico del término conocer veamos:

Amos 3:2

A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades.

Dios conocía a todas las familias de la tierra, pero esta palabra implica un afecto, un interés particular de parte de Dios y sabemos que es antes de la fundación del mundo por textos como

Efesios 1:3-4

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

Dios nos conoció y nos escogió antes de la fundación del mundo. ¿Cómo si ni siquiera existíamos? Esa es la mente de Dios, el que llama a las cosas que no son como si fueran, pues si estabas en la mente de Dios desde antes del principio del tiempo, nada ni nadie podía detener que un día nacerías de tu madre y que un día de salvaría.

Así que, si eres creyente, todas las cosas que suceden en tu vida te ayudan a bien porque Dios te conoce desde antes de la fundación del mundo.

Los Predestinó para que Fuesen Hechos Conformes a la Imagen de su Hijo

El verso agrega que los que Dios conoció desde antes de la fundación también los predestinó.

Vs. 29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Esto también es algo que sucedió antes del tiempo. Así que antes de la creación, Dios conoció de manera especial a un grupo de personas y los escogió para predestinarlos para algo. La palabra predestinar, por su misma construcción nos dice lo que significa. Pre = antes, destinar = fijar un destino o un fin. Así que predestinar es destinar anticipadamente para un fin. ¿Y cuál es ese fin para el cual Dios predestinó a los que antes conoció? El mismo texto lo dice bien claro.

los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo

Esta frase ya nos apunta al final de la cadena. Nos predestinó para un fin y ese fin es ser como Cristo. Hermano, Dios decretó desde antes de la fundación del mundo que indefectiblemente, serás como su Hijo Jesucristo. Serás perfecto, serás sin mancha y sin pecado, tus deseos y tus palabras serán siempre puros y de buena intención, tu gozo será la gloria de Dios y cuando Dios te vea todo lo que sentirá es placer y deleite, pues serás como su Hijo.

Esta es nuestra vida hermanos, ser cada vez más como Cristo. Tu vida es dedicarte a eso. Ora, estudia, lucha y sufre cada día con esto en la mira, ser cada vez más como Cristo.

Seremos como Cristo pero la supremacía siempre será para él. El texto agrega:

para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Todo esto Dios lo hace para que en conformarnos a la imagen de su Hijo, su Hijo sea supremo, como dice Colosenses 1:18: el primogénito de toda la creación.

Lo que hemos visto sucedió en el pasado, muy atrás y aunque creas que lo que sucedió atrás ni tiene importancia, permíteme darte una ilustración.

Vamos a suponer que cuando termine el culto te diga que mañana te voy a entregar 10 millones de pesos. Es una grandísima promesa, pero es muy probable que pienses que es un chiste, pues no tiene fundamento. Ahora, si después de decirte lo de los 10 millones de pesos saco del bolsillo un papel viejo y arrugado del 1940 que le pertenecía a tu bisabuelo y resulta que este viejo papel es un certificado de acciones de la Coca-Cola que tu bisabuelo había adquirido en el 1940 y que hoy vale más de 10 millones de pesos, la cosa es muy diferente. La promesa que yo te hago hoy está fundamentada en algo que tu bisabuelo hizo hace 67 años.

La promesa que todas las cosas te ayudan a bien está fundamentada en algo que Dios hizo desde antes de la fundación del mundo. Dios te conoció y te predestinó y por eso todas las cosas que suceden en tu vida son medios de la gracia de Dios para conformarte cada día más a la imagen de Cristo. Ese es tu bien, ser como Cristo, no desaproveches cada situación en tu vida para crecer en gracia.

Los Llamó

Dios nos conoció y nos predestinó desde antes de la creación del mundo, pero ninguno de nosotros nació siendo hijo de Dios. Noten lo que la Biblia dice que éramos antes de nuestra conversión

  • entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. (Efesios 2:3)
  • Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. (Romanos 5:10)

Aunque Dios te conoció y te predestinó desde antes de la fundación del mundo, no fue hasta el día cuando El te llamó y desde ese momento todas las cosas son para tu bien. Porque ¿para quien es la promesa del vs. 28?

a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, y para que no haya confusión, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Antes de que recibieras el llamado de Dios, algunas cosas obraban para tu bien. Ciertamente Dios coordinó las cosas para que conocieras a algún cristiano quien te predicara el evangelio, tal vez sucedieron ciertas pruebas en tu vida que ablandaron tu corazón, pero no todo era para bien. O sea que esta super promesa sólo es para los que han sido llamados de Dios. No le podemos decir a un incrédulo que las cosas que suceden en su vida son para lo mejor.

¿Y qué es este llamado? No es una simple invitación. El llamado de Dios no es la invitación que hacen los predicadores al final de un sermón o cuando un amigo te predica o lo que lees en un tratadito evangelístico. El llamado de Dios es muy diferente. Cuando el predicador te hace un llamado al arrepentimiento y fe en Cristo tu puedes aceptarlo o no. Hay personas que han escuchado cientos de llamados aquí sentados y aun no han respondido y tal vez nunca respondan (Dios no quiera), pero el llamado de Dios tiene resultados seguros. Noten como dice nuestro texto.

Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó

Este llamado de Dios tiene la particularidad que a todos los que el llama, también los justifica (los salva). O sea que es un llamado que mientras está siendo una invitación a venir al mismo tiempo está produciendo en el corazón de la persona la fe para creer y aceptar la invitación. Es como el llamado que Jesús le hizo a Lázaro cuando estaba yaciendo muerto en una tumba tres días. “Lázaro, sal fuera”. Jesús invitó a Lázaro a salir, esa parte la puede hacer cualquiera, pero las palabras de Jesús son poderosas y crea algo donde antes no había nada. Por eso oramos por la conversión de nuestros amigos, pues nosotros le hacemos la invitación de parte de Dios, pero si Dios les habla a sus corazones, ciertamente responderán. Y todos los creyentes hemos experimentado ese llamado.

Todas las cosas son para tu bien porque hubo un día cuando Dios te llamó de las tinieblas a su luz admirable. Y algunos de ustedes recuerdan el día exacto cuando Dios les dijo: “Sígueme” y le seguiste. ¡Oh, glorioso y precioso día aquel!

Los Justificó

Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó

Si eres creyente, cuando Dios te llamó inmediatamente tus ojos fueron abiertos y respondiste en arrepentimiento y fe y la Biblia enseña que Dios justifica al impío que tiene fe en Cristo. Respondes con fe y Dios te justifica

Al que cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

Romanos 4:5

La justificación viene a ser la aplicación presente de algo sucedido en el pasado. Volvamos a la ilustración de la herencia de tu bisabuelo por unas acciones que compró en 1940. Imagina que tu bisabuelo compró unas acciones de la Coca-Cola en 1940. En cierto sentido eres millonario desde que naciste, pero no es hasta que esas acciones son puestas a tu nombre y la apropias que realmente se aplican a ti y a partir de que esas acciones están a tu nombre es que eres un millonario y nadie lo puede negar.

Pues de manera similar, Dios te escogió para salvarte desde antes de la fundación del mundo, Jesucristo pagó tu redención (compró las acciones) hace casi 2,000 años, pero fue cuando tuviste fe en el presente que esa gran salvación se te aplicó, fuiste justificado y nadie te lo puede quitar.

Desde el momento cuando Dios te llamó y respondiste con fe, Dios mismo te justificó, te perdonó todos tu pecados pasados, presentes y futuro y te aplicó a tu vida la obediencia perfecta de su Hijo Jesucristo. Has sido justificado y por siempre serás justificado. Desde tu justificación Dios está siempre y 100% a favor tuyo. Y lo glorioso de esta cadena irrompible de Dios lo vemos aun más en el último paso.

Los Glorificó

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

Pregunta: Verdadero o Falso (Quiero que me respondan en voz alta)

Entre la justificación, ser justificados, y la glorificación algunas personas se pierden y non alcanzan ser glorificados. ¿Verdadero o Falso? FALSO

A los que justificó, absolutamente a todos los que justificó, a éstos también glorificó. Nadie se pierde en esta gloriosa cadena entre justificación y glorificación y, hermanos, hemos sido justificados.

Así que la perseverancia es necesaria, nadie piense que entre justificación y glorificación no hay esfuerzo, pero también es ciertísima para los que están en Cristo.

Y ¿qué es la glorificación? Es para lo cual fuimos predestinado desde antes de la fundación del mundo. El vs. 29 dice que Dios nos predestinó para ser hechos conformes a la imagen de su Hijo. Efesios 1:4 lo dice de la siguiente manera:

según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

Esa es la glorificación, seremos como Cristo, santos y sin mancha. Es un proceso que ya empezó en cada creyente. Ya estamos siendo transformados de gloria en gloria a la imagen de Cristo y Dios mismo completará esa obra sin que falte uno.

¿Y con que propósito? ¿Para que Dios nos va a glorificar y hacer perfectos?

Ciertamente quitará todo dolor y sufrimiento, nos dará vida eterna, pero el propósito principal de nuestra glorificación y al mismo tiempo lo que realmente nos llenará de supremo gozo y placer por toda la eternidad es la supremacía de Cristo. Noten el vs. 29 una vez más.

también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Para que Cristo sea el primogénito entre muchos hermanos. Esa es otra manera de decir, “para que en todo Cristo tenga la supremacía”.

Colosenses 1:15-18

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

Tener cuerpos y almas glorificadas no es la meta final de esta gloriosa cadena, sino que Dios nos hace santos y sin mancha como su Hijo para capacitarnos, para prepararnos para estar con el y disfrutarlo completa y perfectamente de tal manera que Cristo sea nuestro supremo y perfecto tesoro 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año por una infinidad de años sin pecado y sin distracción.

  • Seremos glorificados para ser fuertes como Cristo y vencer cualquier adversario que intente engañar con cualquier otro placer fuera de Cristo.
  • Seremos glorificados para ser sabios como Cristo para siempre tener perfecto discernimiento y admirar a Aquel quien es infinitamente sabio, fuente de toda sabiduría.
  • Seremos glorificados para ser santos como Cristo y ser librado de toda impureza o inhibiciones carnales que nos impidan deleitarnos en la santidad de Cristo.
  • Seremos glorificados para ser amorosos como Cristo de tal manera que disfrutemos extender hacia otros el inefable amor de Cristo.

Desde principio a fin, somos conocidos, predestinados, llamados, justificados y glorificados, sin que falte uno. Por eso sabemos que todas las cosas ayudan a bien.

Y la conclusión obligada viene del mismo apóstol Pablo en el siguiente verso.

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

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