Notes & Transcripts

PAZ MENTAL EN UN MUNDO ANGUSTIADO

*INTRODUCCIÓN                                                 

El remedio divino:

El autor de la Biblia, está profunadamente interesado en nuestro bienestar y deseoso de que seamos felices, alegres, y una fuente de fortaleza espiritual para nuestra familia y la comunidad. Mientras millones de personas con los nervios afectados visitan a los psiquiatras y gastan fortunas en drogas tranquilizantes, la Biblia nos ofrece un remedio razonable y sumamente económico.

I.- COMO OBTENER LA PAZ INTERIOR

Los impíos

a. Isaías 57:21: “No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos”.

b. Desde el momento que nace hasta que muere, el hombre está empeñado en una búsqueda costante de la paz mental y del descanso del alma. La preocupación causa muchas enfermedades en nuestros días: produce tensiones, debilita el corazón, causa trstornos en la presión sanguínea y desequilibra la personalidad. Pero en este mundo de confusión hay una isla de calma, junto al Salvador. Sin embargo, el texto aclara que no hay paz para los impíos.

Los que confían en Dios

a. Isaías 26:3 : “Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado”.

b. Isaías 26:4: “ confiad en Jehová perpetuamente: porque en el señor está la fortaleza de los siglos”.

c. Dios es siempre el mismo “ de generación en generación”. Salmos 90:1,2.

d. El tener un amigo que nunca cambia, cuyo amor es eterno, proporciona tranquilidad. Jamás perderá fuerza el amor de Dios. Siempre será un refugio seguro. Su poder estará al alcance de sus hijos en cualquier emergencia.

e. Hebreos 13:20. La Biblia dice que Dios, es un Dios de paz. Nada lo perturba. En la realización de sus planes no existe prisa ni demora. El siempre está en paz. Además, no hay nada demasiado dificil para el Señor. Jer. 32:17.

II.- CRISTO Y LA PAZ

Príncipe de paz

a. Isaías 9:6, 7:” ...y llamará su nombre... Príncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán término...”

b. Mateo 11:28-30: “ Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga”.

c. Juan 14:27: “ La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.

d. Juan 16:33: “ Estas cosas os he hablado, para que en mí tengais paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”.

Lo que no debemos hacer

a. No debemos recordar lo pecados que hemos confesado con sinceridad.

·  1. Salmos 103:12 :” Cuánto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones”.

·  2. Ezequiel 33:15, 16 : “ Si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, caminare en las ordenanzas de la vida, no haciendo iniquidad vivirá ciertamente y no morirá. No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido: hizo juicio y justicia: vivirá ciertamente”.

·  3. Miqueas 7:18,19: “ ¿ Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad?. No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia. El tornará, El tendrá misericordia de nosotros: El sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados”.

b. No debemos afligirnos por las tentaciones del presente: Dios disipa nuestros temores.

·  1. 2Pedro 2:9: ”Sabe el Señor librar de tentación a los impíos, y reservar a los injustos para ser atormentados en el día del juicio”.

·  2. Judas 24: “ A aquél, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentarnos delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría”.

c. No debemos martirizarnos con la idea de que tal vez vuelva a pecar.

·  1. 1 Ju. 2:1 “ Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequiéis, y si alguno hubiera pecado, abogado tenemos para con el Padre, a jesucristo el justo”.

·  2. ¿Quién es el que condenará?. Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”. (Rom. 8:34).

·  3. Rom. 8:26 “ Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”.

d. No debemos preocuparnos en forma indebida acerca de nuestras necesidades diarias.

·  1. Dios está dispuesto a hacer todo en favor de quienes le han entregado sus vidas.

·  2. Mateo 6:30-33 “No os congojéis, pues, diciendo:¿qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos?... que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
Si seguimos este consejo, experimentaremos la paz interior.

III. PAZ QUE SOBREPASA EL ENTENDIMIENTO

Cristo, pobre, pero rico a. “ Antes que nuestro Señor entrara en su agonía en la cruz, expresó esta disposición. No tenía plata ni oro ni casas que dejar a sus discípulos. Era un hombre pobre en lo que se refiere a bienes materiales. Pocos en jerusalén eras tan pobres como El. Pero dejó a sus discípulos un don mucho más rico que el que alguna monarquía terrenal pudiera conceder a sus conciudadanos:2La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da: No se turbe vustro corazón, ni tenga miedo”.

b. El les dejó la paz que había gozado durante su vida sobre la tierra; la que había estado con El en medio de la pobreza, el escarnio y la persecución, y la que iba a estar con El durante su agonía en el Getsemaní y sobre la cruel cruz”.

c. “La vida del Salvador sobre la tierra, aunque vivida en medio del conflicto, era una vida de paz. Aunque los airados enemigos estaban constantemente persiguiéndolo, El dijo: “porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre porque yo hago siempre lo que le agrada” (Ju. 8:29). Ninguna tormenta de ira satánica podía perturbar la calma de esa perfecta comunión con Dios. Y El nos dice “Mi paz os doy”.

d. “Quienes se tomen de la palabra de cristo, y sometan sus almas a los mandatos de El, encontrarán paz y quietud. Nada del mundo puede hacerlos apesadumbrarse cuando jesús los alegra con su presencia. En la perfecta entrega hay perfecta confianza. El Señor dice: “ Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en tí persevera; porque en tí ha confiado” (Isaías 26:3).

Señor, sálvanos

a. “ La experiencia de cada hombre da testimonio de la verdad de las palabras de la escritura:”Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo”. (Isaías: 57:20). El pecado ha destruído nuestra paz...Ningún poder humano puede controlar las poderosas pasiones del corazón. Estamos tan desvalidos aquí como lo estuvieron los discípulos para aquietar la furiosa tormenta. Pero quien ordenó la paz a las olas de Galilea, ha dicho la palabra de paz para cada alma. No importa cuán feroz sea la tempestad, quienes se vuelven a Dios clamando:”Señor, sálvanos”, encontrarán liberación. Su gracia, que reconcilia el alma con Dios, aquieta las contiendas de la pasión humana, y en su amor el corazón encuentra descanso. “Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas...Y así los guía al puerto que deseaban” (sal.107:29)

b. “El corazón que está en armonía con Dios es partícipe de la paz del cielo, y difundirá su bendita influencia a su alrededor. El espíritu de paz descansará como rocío sobre los corazones cansados y cargados con lucha mundanal” Signs of the times, 27 dic 1905.

c. Las personas tienen diferentes necesidades en ocasiones diferentes. Necesitamos palabras de ánimo o simpatía cuando estamos tristes. Cuando estamos felices, podemos sobrellevar mejor las pruebas. Cuando estamos amedrentados, necesitamos seguridad. Son éstas, precisamente, las necesidades que jesús ha prometido satisfacer si le entregamos nuestro corazón.

CONCLUSION

·  1. Mientras no remediemos el problema de la culpa por los pecados cometidos no hallaremos el gozo de vivir.

·  2. Podemos tener la plena seguridad de obtener el perdón de nuestros pecados, y con El la paz del espíritu.

·  3. Preocuparse significa “dividir la mente. La preocupación divide la mente entre intereses válidos y pensamientos destructivos. La paz mental requiere una dirección solamente.

·  4. El 70% de todas las enfermedades son imaginarias, y tienen su origen en aflicciones mentales.

·  5. La duda está detrás de todos los problemas mentales. Por lo tanto, la fe es el mejor remedio para la preocupación. Hay que creer en Dios, confiar en sus promesas.

·  6. Uno de los métodos más seguros para mantener la paz interior, consiste en dedicar algunos momentos del día para pensar en Dios y conversar con El.

·  7. La paz interior es una realidad al alcance nuestro. Dios lo ha hecho posible.

·  8. “ Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo jesús” Filipenses 4:6,7.

 

Baby  L Hurtado.

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